Perfil | Teodoro Petkoff Este veterano periodista es otra vez candidato oficial a las elecciones presidenciales de Venezuela. Si logra concitar el apoyo de toda la oposición, Chávez no lo va a tener fácil en diciembre
22 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l salto al ruedo electoral del periodista Teodoro Petkoff, ¡paradojas de la política!, fue acogido con gran alivio por el presidente Hugo Chávez, el rival a batir, y con gran cabreo por los budas de la sociedad venezolana como su colega Rafael Poleo, quien parece no haber olvidado ni perdonado las duras críticas lanzadas por el ahora candidato contra los promotores de la retirada de la oposición en las elecciones legislativas del pasado diciembre. En el fondo, ambas reacciones responden a una misma lógica: A Chávez le asusta la idea de unas presidenciales en las que él sea el candidato único y los Poleo entienden que la no participación en unas elecciones sin garantías democráticas sería la tumba política del líder de la revolución bolivariana. Pero ¿Quién es Teodoro Petkoff y qué posibilidades reales tiene de batir a Chávez en las urnas el próximo tres de diciembre? Petkoff es un viejo gallo de pelea con corazón rojo, al que hasta sus detractores le reconocen ser el único capaz de hacer callar a Chávez en un debate cara a cara. Este zuliano, hijo de emigrantes búlgaros y polacos, es el personaje de la biografía más completa e intensa de la vida política venezolana. Empezó en el Partido Comunista Venezolano (PCV) se bregó en la resistencia estudiantil luchando contra la dictadura de Pérez Jiménez. En esa lucha fueron asesinados por la policía política dos de sus hermanos que militaban en la guerrilla. Él, como guerrillero del comando Duglas Bravo, un grupo de inspiración castrista, luchó contra el gobierno de Rómulo Betancourt. Estuvo preso en varias ocasiones y protagonizó dos fugas espectaculares de penales de máxima seguridad. Renuncia a la violencia En los años setenta, tras renunciar a la violencia como arma política, abandonó el PCV y fundó el Movimiento al Socialismo (MAS). Por este partido fue dos veces candidato a la presidencia y una a la alcaldía de Caracas. Abandonó el MAS en el año 1998 cuando un sector del partido decidió apoyar la candidatura de Chávez a la presidencia. Estando en el MAS fue ministro de Planificación y Coordinación en el segundo Gobierno de Rafael Caldera. Desde esa cartera realizó una buena gestión que le reconocen incluso muchos de sus rivales políticos. Este denso currículo político, que compensa con creces su avanzada edad -74 años- hace que resulte un candidato atrayente para amplios sectores de la izquierda venezolana, incluso para una parte de la derecha. Pero asusta a la otra, especialmente por sus relaciones personales con Fidel Castro -tal vez más viejas y profundas que las del propio Chávez-y por su pasado comunista. En su comparecencia pública de la noche del pasado viernes (madrugada en España) dijo estar dispuesto a someterse a unas primarias e incluso a retirarse en el momento que constante que hay otra candidatura con más apoyos que la suya. Ello aunque no se convoquen primarias. Su salto a la arena política fue acogido en la calle con bastante indiferencia porque todavía son muchos los venezolanos que piensan que para derrotar a Chávez en las urnas, no basta con un buen candidato, hace falta clarificar las reglas de juego, con un Consejo Nacional Electoral independiente y unos censos depurados. Vencer todos estos obstáculos de aquí a diciembre, es el gran reto del viejo Petkoff en su última batalla política.