La ministra Jowell?se libra de la dimisión, pero pierde a su marido
INTERNACIONAL
La responsable británica de Cultura anuncia su separación tras verse implicada en un soborno El esposo está acusado de pagar su casa con dinero de una empresa de Berlusconi
04 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.TESSA JOWELL. La ministra de Cultura, una firme aliada de Blair, conoció a su actual esposo en los años setenta, cuando los dos eran concejales. Ambos estaban casados entonces y se divorciaron. DAVID MILLS. De profesión, consejero, en 1997 ayudó a Berlusconi a esquivar una investigación por corrupción. Recibió unos 500.000 euros de una empresa ligada al mandatario italiano. EL PISO. El escándalo que ha separado a la pareja se desató después de hacerse público que, al poco de recibir los 500.000 euros, cancelaron una hipoteca firmada para adquirir la casa de la foto. La ministra británica de cultura, Tessa Jowell, no se lo pensó dos veces y antepuso su integridad política y la de su Gobierno a su matrimonio. Así, tras las acusaciones vertidas por los medios de comunicación contra su esposo, David Mills, de haber aceptado un soborno del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, Jowell anunció que se separaba. El escándalo colea desde hace una semana, cuando el dominical The Sunday Times informó de que la ministra firmó a medias con su marido la hipoteca de su casa en Kentish Town, al norte de Londres, por un valor cercano a los 600.000 euros, dinero que fue repuesto al poco casi en su totalidad, alrededor de 500.000 euros. Según el dominical, el dinero procedía de las cuentas de Berlusconi, en compensación por haber protegido al primer ministro italiano en 1997 de las investigaciones por corrupción. Parece que Mills ofreció pruebas ante los tribunales italianos en contra de los cargos por los que era juzgado. El viernes, el primer ministro británico, Tony Blair, salió en defensa de su ministra indicando que no había violado ningún código de conducta, ya que su marido no la informó en ningún momento sobre la procedencia del dinero con el que se amortizó la hipoteca. Parece que lo que ha salvado a la ministra es que el dinero fue declarado ante la Hacienda británica como un ingreso ordinario y no como un regalo, lo que está exento de contribución. Tras una investigación sobre el comportamiento de Jowell, el secretario del Gabinete, Gus O'Donnell, subrayó que la mujer cumplió los procedimientos previstos en el estricto código de conducta ministerial. Intimidad de sus hijos Un comunicado que ha sido hecho público por el abogado de Mills, David Kirk, indica que tanto su cliente como la ministra esperan «poder restablecer las relaciones matrimoniales en un futuro cercano, pero por el momento piden que la intimidad de sus hijos sea respetada». Según explica Kirk en el texto, Mills se siente «tan avergonzado, como ella [Jowell] enfadada por la molestia que él le ha causado». Además, el esposo de la ministra de Cultura, estrecha aliada del primer ministro británico, «desea declarar categóricamente que nunca ha sido sobornado ni por el señor Berlusconi ni por nadie que haya actuado en su nombre». No es el primer escándalo de este tipo en los últimos tiempos en Gran Bretaña. En noviembre pasado, el entonces ministro de Trabajo y Pensiones, David Blunkett, dimitió tras el acoso de la oposición conservadora, que lo acusó de incumplir el código de conducta ministerial al aceptar un puesto empresarial sin acatar esa norma.