Chávez expulsa a un agregado militar de EE. UU. por «espía»

La Voz AGENCIAS | CARACAS

INTERNACIONAL

Rumsfeld compara al presidente venezolano con Hitler La Casa Blanca rechaza las acusaciones contra el funcionario de la embajada en Caracas

02 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, expulsó ayer del país al agregado naval de la Embajada de Estados Unidos, John Correa, por «espía», y advirtió de que retirará «a toda la misión militar» norteamericana si continúan con el supuesto espionaje. El Departamento de Estado de EE.UU. rechazó, poco después, las acusaciones de espionaje y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, comparó a Chávez con Hitler. Chávez «es una persona que ha sido elegida legalmente como Adolf Hitler fue elegido legalmente. Luego consolidó el poder», afirmó Rumsfeld en el Club Nacional de la Prensa de Washington, coincidiendo con el anuncio de la expulsión del agregado naval. «Hemos decidido echar del país a un agregado militar de la embajada de EE.UU. por espionaje (...) al señor capitán de fragata de la Marina John Correa, debe salir del país inmediatamente», afirmó Chávez durante un mensaje a la nación por el séptimo aniversario de su Gobierno. Reiteró que tiene «pruebas del espionaje», que también involucra al menos a una veintena de oficiales de bajo rango de la Armada venezolana que están siendo enjuiciados por la Corte Militar. «Advertimos al Gobierno imperialista de EE.UU. que si sus militares agregados en Venezuela continúan haciendo lo que este capitán (Correa) ha estado haciendo serán detenidos y puestos a la orden de su embajada, y el próximo paso sería retirar toda la misión militar estadounidense en Venezuela», agregó. El jefe de Estado sostuvo que, como su Gobierno «ha sido y será respetuoso de los tratados internacionales», no encarcelará a ningún militar agregado diplomático que incurra en espionaje, al insistir en que quienes efectúen esa actividad serán expulsados del país. «Grupo de traidores» Chávez calificó, además, de «grupo de traidores» a los oficiales venezolanos involucrados en el caso de espionaje, cuyo número no ha sido precisado oficialmente aunque la prensa local insiste en que superan la veintena. «Son un grupo de traidores que están sometidos a juicio y seremos inflexibles con esos traidores», aseveró el presidente, que pidió para ellos la máxima pena, que es de 30 años de prisión según el Código Militar vigente. El gobernante opinó que el caso de espionaje demuestra que «no hemos terminado la labor de limpieza» en la Fuerza Armada Nacional (FAN). El ministro de Defensa, almirante Orlando Maniglia, se ha negado a dar detalles del caso para no entorpecer las investigaciones, que se «realizan exhaustivamente». Según versiones de la prensa local, la Fiscalía Militar ha dictado régimen de presentación a algunos de los oficiales venezolanos investigados y ha ordenado la detención de los que no se presentaron a las citaciones.