Francia endurece su ley contra el terrorismo por el temor a ataques
INTERNACIONAL
El texto incluye la instalación de más cámaras en calles y lugares públicos Los socialistas recurrirán la norma porque «amenaza las libertades fundamentales»
22 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Francia ha endurecido aún más su legislación antiterrorista para «ganar tiempo» ante la posibilidad de atentados. El Senado añadió ayer nuevas medidas que se suman a la videovigilancia generalizada y el control de las comunicaciones, los dos pilares de la ley. Porque según el Gobierno, en este final de año «la amenaza es particularmente elevada». En su defensa de la octava ley antiterrorista de los últimos diez años, el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, advirtió de que «existe un riesgo serio de la inminencia de una acción terrorista en Francia y en el extranjero». E hizo un llamamiento a la sociedad a prepararse para la «guerra» contra lo que definió como «yihadismo global». Y las armas «proporcionadas» para luchar contra tal amenaza son un conjunto de medidas que ya han provocado el anuncio de un recurso ante el Consejo Constitucional por la oposición socialista, que considera la ley «una seria amenaza para las libertades fundamentales». No sólo aumentará el número de cámaras en calles y locales públicos, sino que se extenderá a lugares considerados «sensibles» como centrales nucleares, centros de culto y grandes almacenes. Las imágenes servirán además como prueba ante los tribunales. Los operadores de telefonía móvil y los cibercafés tendrán que conservar durante un año sus bancos de datos. Las compañías de transporte deberán facilitar sus listas de pasajeros a los países considerados «de riesgo». Se endurecen las penas de prisión para aquellos que preparen atentados y para sus colaboradores; aumenta de cuatro a seis días la detención sin control y se amplían las prerrogativas de los servicios de inteligencia. Ante la alarma de la oposición, Sarkozy se ha comprometido a presentar en febrero una ley para su control por una comisión parlamentaria. Tras su paso por el Senado, la ley facilita también la sanción a las televisiones extracomunitarias que, vía satélite, inciten al odio o a la violencia. También se prohibirá la entrada a los estadios a quienes constituyan una «amenaza repetida» en los acontecimientos deportivos. La policía queda autorizada para «utilizar los medios que considere apropiados» para parar un vehículo que no obedezca un alto o cuando su conductor o pasajeros «manifiesten un comportamiento peligroso». La nueva ley nació este verano, en plena psicosis tras los atentados de Londres. Volverá a ser revisada dentro de tres años y el Parlamento decidirá entonces si se mantienen en vigor sus aspectos más sensibles.