Una columna de humo tóxico se extiende hacia el sur de Inglaterra y el fuego sigue vivo El mayor incidente de este tipo en Europa sólo causó 43 heridos, una cifra considerada milagrosa
11 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Miles de personas del condado de Hertfordshire, al norte de Londres, se despertaron ayer sobresaltadas ante una serie de explosiones en el quinto mayor centro de distribución de combustible del Reino Unido. Una columna de humo tóxico de 3.000 metros se extiende por el sur de Inglaterra, mientras los bomberos tratan denodadamente de sofocar el fuego. En el incendio, que la policía atribuye de momento a un accidente, han resultado heridas 43 personas, aunque sólo dos de ellas están graves, y ha obligado a la evacuación de sus hogares de unos 2.000 vecinos de Hemel Hempstead. Una cifra milagrosa dada la espectacularidad en el ya calificado como mayor incendio en tiempos de paz en Europa. Ante la envergadura de la catástrofe, los expertos pronostican que los bomberos pueden tardar aún varios días en sofocar completamente el gigantesco incendio, que lanzó al cielo bolas de fuego y un denso humo negro. Las tres potentes explosiones ocurrieron entre las 6.00 y 6.30 hora local (una hora más en España) en la planta de almacenamiento de Buncefield y un total de 20 tanques se vieron implicados en el fuego, cada uno con casi 10 millones de litros de combustible. Los diez trabajadores que se encontraban en los depósitos de combustible -al ser domingo, había menos empleados- han sobrevivido, pero uno de ellos, que estaba a 200 metros de la explosión, sufre problemas pulmonares y se encuentra bajo respiración asistida. La onda expansiva -que se oyó en el norte de Londres, a 40 kilómetros de distancia- destruyó varios edificios y coches situados a pocos metros de la planta, provocó la rotura de cristales de ventanas en las localidades próximas, entre ellas Hemel Hempstead, y obligó a desalojar un hotel. La mayoría de los heridos padecen contusiones y cortes. «Todo indica que fue un accidente, pero lógicamente no se descartan otras hipótesis», dijo el jefe de policía de Hertfordshire, Frank Whiteley, que rechazó que las explosiones fueran causadas por un avión como dijeron algunos testigos. Varios expertos antiterroristas trabajan en la investigación.