Guerra de favelas en Rio

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández REDACCIÓN

INTERNACIONAL

Crónica | Matanza indiscriminada en Brasil Una adolescente de 13 años detalló a la policía brasileña cómo participó en la quema de un autobús lleno de gente, en un nuevo episodio de la guerra entre bandas por el control del narcotráfico

03 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Se reunieron los siete en una casa de la calle Guaporé, en Penha Circular, un suburbio del norte de Rio de Janeiro (Brasil). Con ella estaban Marcelo, Bruno, Boca Mole, Muñeco de Vudú, Brenda y Da Lua. Lord les dio las instrucciones y juntos abandonaron la vivienda. No tardaron mucho en ejecutar el plan. Poco antes de las 22.30 horas del martes pasado, ella y Brenda se colocaron delante de un autobús. Al azar, no importaba de dónde viniese ni cuánta gente viajase dentro. Cuando el chófer del número 350 detuvo el vehículo, entraron. Tras las dos muchachas subió Bruno, que llevaba una pistola y un bidón de gasolina. Mientras el chico rociaba el suelo con combustible, Marcelo permanecía cerca del conductor para impedir que abriese la puerta de atrás. Finalizada la tarea, todos bajaron del vehículo con el chófer como rehén y con Bruno apuntando a los pasajeros. Muñeco de Vudú prendió el fuego con un fósforo. Desde fuera, el resto lanzaban piedras contra las ventanas para evitar que la gente intentara salir. Cuando las llamas ganaron altura, los siete echaron a correr. Para cuando uno de los ocupantes del autobús (eran 30 en total) logró abrirse paso al exterior y guiar a los demás, ya habían muerto carbonizadas cinco personas (entre ellas una mujer y su hija de un año), y doce tenían graves quemaduras. La joven protagonista de esta historia de terror sólo tiene 13 años, y el viernes facilitó todos los detalles a la policía tras ser detenida, gracias a un chivatazo, y trasladada a la delegación de Protección al Niño y al Adolescente de Brasil. Está acusada de participar en el escalofriante suceso relatado, cuya crudeza tiene aterrorizado a todo el país. La chica, cuyo nombre no ha trascendido, por ser menor de edad, es la novia del jefe mafioso que encargó la matanza: Gabriel Amaral Távora, Lord , de sólo 18 años. «La orden es matar» El chico dirige una de las bandas que operan en la favelas de Rio. Según explicó Álvaro Lins, jefe de la policía de la ciudad, al diario O Globo , el mensaje que transmitió a sus chicos fue muy concreto: «La orden es matar». Las fuerzas de seguridad manejan dos motivos para tan macabro encargo: una venganza por la muerte de tres colaboradores de Lord en un tiroteo con la policía, o la respuesta del joven narco a un intento de extorsión por parte de dos sargentos. Independientemente de la causa, lo que parece claro es que el acto indiscriminado va a desatar una dura reacción del Gobierno, y varios diputados han pedido que el Ejército tome cartas en el asunto. La primera respuesta ha llegado desde una banda rival, y los cadáveres de cuatro de los participantes en la matanza (Bruno, Marcelo, Muñeco de Vudú y Boca Mole) aparecieron el jueves tiroteados en el interior del coche. Sobre ellos, un letrero del Comando Vermelho (de los más antiguos en las favelas) rezaba: «No aceptamos actos terroristas».