La izquierda francesa se une para pedir la dimisión de Sarkozy

La Voz

INTERNACIONAL

MEHDI FEDOUACH

Más de 500 vehículos quemados y 230 detenidos en la octava noche de disturbios en París La policía ni desmiente ni confirma que detrás de los disturbios estén grupos islamistas.

04 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Los disturbios que desde hace nueve noches consecutivas se suceden en los suburbios de París baten hitos de destrucción y comienzan a propagarse a otras regiones del país mientras arrecian las voces que desde la oposición de izquierdas exigen la dimisión de Nicolás Sarkozy, ministro del Interior, acusado de haber actuado como bombero pirómano del incendio insurreccional. Los disturbios empezaron ayer antes del despliegue de los 1.300 policías y varios centenares de bomberos que desde hace una semana patrullan las noches de la periferia parisina. Aunque según el ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, la noche del jueves fue la menos violenta, se batió el récord de coches incendiados. Por primera vez una persona resultó con heridas de gravedad. Se trata de una discapacitada que quedó atrapada en el interior de un autobús incendiado por los jóvenes en Sevren. El vehículo de la empresa municipal de transportes se vio atrapado entre dos contenedores de basura ardiendo. Casi todos los viajeros pudieron abandonarlo antes de que las llamas lo alcanzaran, excepto esta mujer, que se encuentra en estado grave con quemaduras de segundo y tercer grado. Los 23 autobuses del municipio de Trappes quedaron calcinados en el depósito. Casi 90 poblaciones se vieron afectadas por la violencia urbana, aunque fue nuevamente el departamento de Seine-Saint Denis el más afectado. Allí se quemaron casi la mitad de los 519 coches de la noche y resultaron ligeramente heridos seis policías, después de que un vehículo de los antidisturbios fuera atacado con un lanzagranadas. En nueve días de vandalismo urbano el balance es de 1.260 vehículos incendiados y 230 detenidos. Ayer por la tarde, cuando 8 de ellos eran juzgados por el procedimiento de comparecencia inmediata, el fuego destruyó 30 coches en el aparcamiento del centro comercial de Bobigny, junto a la sede del tribunal. La policía considera que los jóvenes han aprendido mucho y han «afinado» su estrategia. Ahora evitan la confrontación directa con las fuerzas del orden y han comprendido que es mucho más efectivo quemar un concesionario de coches que 10 contenedores de basura. Lo que no tienen tan claro los sindicatos policiales es que los actos vandálicos están coordinados o haya en ellos algún tipo de influencia islamista. También la Unión sindical de la Magistratura estima prematuras las declaraciones del ministro del Interior Nicolás Sarkozy sobre la «organización» que atribuía a bandas de delincuentes y traficantes de drogas. Verdes, comunistas y socialistas pidieron ayer su dimisión por su actitud «provocadora» de «auténtico pirómano» y el «fracaso total de su política». El Partido Socialista pidió además la intervención directa de Jacques Chirac para calmar la situación. El primer ministro Dominique de Villepin se reunió ayer con 16 jóvenes de los barrios en un intento de encauzar ese plan de urgencia prometido que algunos alcaldes rechazan como «enésimo plan». Veinte ediles de los municipios más afectados se concentraron ayer en silencio ante la prefectura de Bobigny para pedir soluciones. Las asociaciones religiosas y ciudadanas han convocado para hoy una manifestación en Aulney para decirle a todo el mundo que ya están hartos.