Bagh huele a muerte y ruinas

La Voz

INTERNACIONAL

D. B.

Los soldados españoles tendrán que vencer las suspicacias de una población poco acostumbrada a los extranjeros y que enseguida identifica la OTAN con EE.UU.

02 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El olor de los cadáveres viene y va. Aquí, en Bagh, todavía quedan cuerpos pudriéndose debajo de los escombros casi un mes después del seísmo que devastó Cachemira. «A cinco minutos de aquí, está la escuela. Allí aún hay sepultados entre 200 y 300 niños. Si los españoles vienen, ¿podrán sacarlos de ahí? No es sólo por las enfermedades, es muy importante para la psicología de la gente. Bastante han sufrido ya», dice el doctor Kahn que atiende en un hospital de emergencia hecho de tiendas de campaña. La ciudad en la que se desplegarán los ingenieros de la Brilat es un muestrario de hierros retorcidos, escombros, paredes derrumbadas y estructuras que aguantan en pie de forma inexplicable. Como la clínica de Ilyas Khan, cuyo tercer piso quedó derruido. El cuarto se apoya ahora precariamente en el segundo y todo amenaza con venirse abajo. El terremoto pilló al doctor en un parto. «La vida de aquella mujer y la de su bebé estaba en nuestras manos. No podíamos salir corriendo. Si moríamos intentando salvarla, Dios nos acogería en su seno. Si escapábamos, escapábamos de Dios», comenta. «Permanecimos allí media hora, mientras la habitación se sacudía. Pudimos salvar a la mujer y al niño. La clínica quedó así como la ven. Si hablan con los soldados españoles, díganles que si consiguen sacar el tercer y cuatro piso, yo podría seguir atendiendo a la gente y operando. Gratis, claro», añade el médico. Bagh no es la zona más devastada de Cachemira, pero se ha llevado 8.000 vidas y ha dejado 7.800 heridos graves. Según Médicos Sin Fronteras, más del 30% de las viviendas han quedado destruidas. La gente duerme en la calle pese al frío, porque no se atreve a hacerlo en sus casas agrietadas. En las zonas rurales, las más aisladas y recónditas de toda Cachemira, la situación es mucho peor. Misión del contingente «En la ciudad, las casas son de cemento. En las montañas, de adobe. Hay zonas donde todo quedó arrasado. La gente que vive allí es la que corre más peligro, porque el invierno se acerca y no tiene dónde guarecerse. El plazo límite son tres semanas. Se podría pensar en traerlos al valle, pero no quieren dejar sus tierras. Hay que llevar la ayuda allí, y los caminos están bloqueados», dice Sillah Heder, un ingeniero que trabaja en la zona. Limpiar esos caminos será la principal misión del contingente español y, en concreto, de la compañía de zapadores de la Brilat. Eso será cuando lleguen, claro, porque la mayor parte del grupo seguía ayer en el aeropuerto de Lahore, donde llevan ya cuatro días. La avanzadilla de 36 que se trasladó a Rawalpindi el martes para preparar el campamento tenía previsto viajar ayer a la zona de la catástrofe. Al final el viaje se canceló. «La causa del retraso no la sé, pero, desde luego, nuestra no es. Supongo que se debe a un problema de organización de los paquistaníes», dice un militar español. Llegar hasta Bagh no les resultará fácil. Sobre todo a juzgar por lo ocurrido en los últimos días. Tardaron 16 horas en hacer un trayecto que se cubre en cuatro, porque los paquistaníes que los escoltaban paraban continuamente. El viaje a Bagh es mucho peor. Una pesadilla de carreteras de montaña estrechadas por los desprendimientos de rocas que provocaron el seísmo. Los camiones que llevan los vehículos de trabajo de los ingenieros militares tendrán muy difícil pasar por ahí. Suspicacias Cuando los soldados lleguen, aún deberán vencer las suspicacias de una población poco acostumbrada a los extranjeros, y menos aún a las tropas de la OTAN, una institución que identifican con Estados Unidos. «Si vienen a ayudar serán bienvenidos, porque se les necesita. Pero si traen intenciones políticas, como apoyar la postura de la India, habrá problemas. Esto es Cachemira, una zona muy sensible. Aquí ya ha habido cuatro guerras», dice Zahib, subdirector del hospital de campaña de Bagh.