El sábado habrá una gran manifestación en Washington contra la guerra a la que acudirán familiares del cámara español José Couso.
21 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.No hay apenas un día en que los estadounidenses no desayunen con la noticia de nuevas bajas de sus soldados en Irak, una guerra en la que la mayoría ha dejado de creer. Con la cuenta ya en los 1.900 muertos en el frente, el presidente George W. Bush está, más que nunca contra las cuerdas, sin argumentos para convencer a sus compatriotas de que su misión en el país árabe vale la pena. El descontento, reflejado encuesta tras encuesta, se ha visto agravado en las tres últimas semanas por el paso del huracán Katrina , que también se llevó un buen número de apoyos del presidente. Nueva Orleans e Irak nunca habían estado tan cerca en el mapa mental de los americanos. Muchos son los que siguen creyendo que la presencia de las tropas en el país árabe restaron capacidad de reacción ante la tragedia que asoló el sur estadounidense. Según un reciente sondeo, el 42% se mostraron favorables a recortar los gastos en Irak para destinarlos a los estados afectados por el huracán. Casi siete de cada diez dejaron de ver al republicano como el líder fuerte y firme al que apoyaron sin apenas reservas cuando decidió invadir Irak. La caída de su popularidad a los niveles más bajos desde que llegó a la Casa Blanca en el 2001 se ha visto acentuada también por la irrupción en los medios nacionales de Cindy Sheehan, la madre de un soldado muerto en Irak, que el pasado 1 de agosto inició una campaña antibélica «al estilo Vietnam», primero en el rancho de Bush y ahora subida a un autobús con el que está recorriendo parte del país. Su última parada será en Washington el próximo sábado, donde hay organizada una gran manifestación para protestar por la guerra y pedir el regreso de las tropas. Una cita a la que acudirán la madre y el hermano del cámara de Telecinco José Couso, abatido por el proyectil de un tanque estadounidense.