Abucheos por ser mujer

La Voz EP | KUWAIT

INTERNACIONAL

Crónica | Primera kuwaití ministra El primer ministro desacredita las críticas de los diputados fundamentalistas a la recién nombrada responsable de Planificación

20 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La primera mujer ministro de Kuwait prestó ayer juramento de su cargo ante el Parlamento en medio de los gritos y abucheos de los diputados fundamentalistas musulmanes y tribales, contrarios a la participación de la mujer en el mundo de la política. Los detractores de Massouma al Mubarak consideran que su nombramiento es inconstitucional porque no figuraba en el censo para votar. Los conservadores se pusieron en pie entre gritos por lo que los liberales hicieron lo propio para felicitar a la mujer por su cargo. En medio del caos, Al Mubarak -que iba cubierta con el velo islámico- se levantó de su escaño en la primera fila y leyó su juramento aparentemente ajena a los gritos a su alrededor. La profesora de Ciencias Políticas educada en Estados Unidos fue nombrada ministra de Planificación y Desarrollo Administrativo el pasado 12 de junio, un mes después de que el Parlamento de Kuwait diera derecho de voto a las mujeres y a participar en la política por primera vez. Por ley, los ministros se convierten en miembros del Parlamento con derecho a voto en la mayoría de las cuestiones. La ministra describió el acontecimiento como «un gran día para todas las mujeres kuwaitíes» y dijo estar dispuesta a «cooperar con todos los diputados» en el interés del país. Los representantes tribales y fundamentalistas, que consideran que la mujer no debe mezclarse libremente con el hombre y debe permanecer en casa cuidando la familia, intentaron bloquear la ley que da derecho de voto a las mujeres y han dejado claro que se oponen al nombramiento de Al Mubarak. Estos diputados consideran que su designación es inconstitucional porque no cumple con una de las condiciones para ser ministro, que es ser «votante apto». La mujer no pudo registrarse durante el período anual, en febrero, porque la ley no había sido aprobada aún. «Si no está registrada no es una votante», gritó el diputado Deiffalá Bou Ramia durante la toma de juramento. Este diputado había reunido previamente diez firmas de otros representantes para discutir la designación de la ministra en la Cámara, una medida que podría llevar la cuestión al Tribunal Constitucional. El primer ministro, jeque Sabah Al Ahmed Al Sabah, presente en la Cámara afirmó: «Me gustaría deciros que no estoy registrado, si hay una ley en contra de esto, entonces los miembros del gabinete que no estamos registrados tendremos que abandonar el Parlamento».