Rice pide en Bagdad la inclusión de los suníes en el Gobierno

La Voz AGENCIAS | BAGDAD

INTERNACIONAL

PETER MAKLER

Sadam advierte que la «agresión» de EE.UU. es contra todos los árabes La operación Matador contra la insurgencia deja más de 120 muertos en la frontera con Siria

15 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, dijo ayer desde Bagdad que el proceso político en Irak debe incorporar a los suníes, inclusive en la elaboración de una nueva Constitución. Rice es el miembro de mayor rango de la administración del presidente de EE.UU., George W. Bush, en visitar el país árabe desde el establecimiento del nuevo gobierno iraquí. La funcionaria reconoció que gran parte de los suníes del país no participaron en los comicios del pasado 30 de enero «por razones varias». No obstante, la jefa de la diplomacia estadounidense dijo que el gabinete actual, dirigido por el chií Ibrahim al Yafari, es un gobierno abierto «que tiene miembros suníes». Algunos de los ministros de Yafari son suníes, pero tan sólo dos de los 55 miembros de la Comisión que prepara la nueva Constitución pertenecen a ese grupo étnico, al que pertenece el 20 por ciento de la población. Rice, visitó por sorpresa Irak para mantener contactos con líderes kurdos, miembros del nuevo Gobierno y militares de su país, apenas un día después del final de la gran operación Matador contra la insurgencia en el oeste, cerca de la frontera con Siria. Se calcula que el Ejército estadounidense mató a más de 120 personas y que perdió nueve efectivos en la operación mientras la violencia, de una u otra procedencia, afecta a todos los escalafones. Al igual que en los días precedentes, ayer se repitieron las noticias de acciones violentas, como la del hallazgo de 24 cadáveres acribillados en Bagdad y en Latifiya. Rice reconoció la «gran violencia» de la insurgencia, pero dijo tener una solución para combatirla: «No sólo se puede vencer militarmente, sino con una alternativa política poderosa». En menos de un mes, desde el 28 de abril, cuando se anunció la formación del nuevo Gobierno, los ataques de los militantes armados provocaron al menos 430 muertos en el país. Los militares estadounidenses pidieron a Al Yafari que actúe rápidamente para evitar una pérdida de confianza entre los iraquíes. Sin noticias de Al Zarqawi Por otro lado, funcionarios del gobierno estadounidense dijeron ayer que no están en condiciones de confirmar si el líder insurgente Abu Musab al Zarqawi fue herido en Irak, como informara la prensa británica. Del que sí hubo noticias fue del ex presidente iraquí Sadam Huseín, que, desde la prisión en la que está confinado, aseguró al periódico jordano Alarab Alyawm que «la agresión estadounidense alcanzará a todos los países árabes y no serán excluidos ni los países que ahora se llaman amigos de Estados Unidos».