Karzai admite que Washington cometió un error al profanar el Corán, pero reafirma su alianza
INTERNACIONAL
Tras las violentas manifestaciones afganas contra Estados Unidos esta semana por los informes que hablan de profanaciones del Corán en Guantánamo, el presidente Hamid Karzai, admitió ayer que hubo «errores» por parte del ejército de ese país pero reafirmó la alianza con Washington, porque sin su apoyo Afganistán podría «caer inmediatamente en el caos». «Dijimos a los estadounidenses que ya no queríamos que detuvieran a la gente sin ninguna orden de arresto. Les dijimos que ninguna operación debía realizarse sin nuestro permiso», afirmó Karzai, sabiendo que su gobierno no tiene control de estas operaciones de la coalición, que rinden cuenta sólo a Washington. El mandatario afgano intentó de esa forma apaciguar un poco la ira que sacude al país y que motivó las protestas antiestadounidenses más importantes desde el derrocamiento de los talibanes, a raíz de la publicación de informaciones sobre supuestas profanaciones del Corán por parte de soldados de Estados Unidos en su base militar de Guantánamo, Cuba. Brahim Benchacroum, un marroquí que estuvo detenido en esa prisión dos años y tres meses contó a La Voz como los soldados rompían el libro sagrado de los musulmanes, lo tiraban al suelo, meaban sobre él y lo arrojaban a las letrinas.