El Ejército mexicano toma la ciudad del cartel del Golfo

Juan Alberto Cedillo MONTERREY

INTERNACIONAL

Fox declara la guerra a los narcos con el control militar de las cárceles Los capos responden con un baño de sangre ante el temor a ser extraditados a EE.UU.

22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El Ejército mexicano ha tomado la principal plaza del cartel del Golfo, la ciudad de Matamoros, en la frontera con Estados Unidos, después de que el Gobierno declarase la guerra frontal contra el narcotráfico. Matamoros se encuentra en una especie de estado de sitio y camiones militares con soldados patrullan junto a agentes federales esta ciudad, vecina de Brownsville (Texas), con el fin de frenar la ola de violencia desatada por las bandas de la droga. El refuerzo militar obedece a un acuerdo del gobernador del estado de Tamaulipas, Eugenio Hernández, con el Gobierno federal mexicano de unir fuerzas para frenar a la delincuencia organizada. El cartel del Golfo controla la región fronteriza del nordeste de México, en particular las ciudades de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, en donde sus habitantes se quejan de la impunidad con que opera el narcotráfico. Además, se mantiene un operativo especial en las inmediaciones del penal de Santa Adelaida tras el hallazgo, el jueves pasado, de los cadáveres de seis de sus trabajadores, con señales de haber sido ejecutados. Los cuerpos, atados de pies y manos, se encontraron en una camioneta del estado de Tamaulipas que tenía impactos de bala en los cristales. Esta acción, atribuida a sicarios del cártel del Golfo, fue considerada por el Gobierno de Vicente Fox como un desafío del crimen organizado. El crimen ocurrió tras una serie de medidas para reforzar la seguridad en la cárcel de La Palma, en el Estado de México (centro), en donde están recluidos importantes capos del narcotráfico. En el interior de esa cárcel fue asesinado recientemente Arturo Guzmán Loera, hermano del capo del cartel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán, lo que provocó que el Ejército tomara el control del centro penitenciario. La guerra entre los grupos de la delincuencia organizada dejó el año pasado más 200 muertes en Tamaulipas y en el presente año ya suman 28 las personas asesinadas. Ex militares Desde finales de la década de los 80, Matamoros ha sido sede de uno de los más poderosos grupos del narcotráfico, el cartel del Golfo, cuyo cabecilla, Osiel Cárdenas, está preso en La Palma. Su brazo armado, denominado los Zetas, integrado por ex militares de élite del Ejército mexicano que se cambiaron de bando, se encarga de eliminar a miembros de los cárteles rivales que pretenden disputarle la plaza. José Reveles, especialista en seguridad, explica que los capos gozaban del control de los penales, desde donde dirigían sus operaciones, por lo que ahora reaccionan cuando ven que se les comienza a acosar y ante el temor de ser extraditados a Estados Unidos. Reveles también asegura que este clima de confusión es aprovechado por otras organizaciones, incluso por grupos que pelean por el poder político, por lo que no descarta que la sangrienta campaña atribuida a los capos mafiosos acabe contaminando el proceso para los comicios presidenciales del 2006, como ocurrió en Colombia.