El Supremo confirma el arresto de Pinochet y su procesamiento

Robert Mur CORRESPONSAL | SGO. DE CHILE

INTERNACIONAL

IAN SALAS

Será juzgado por nueve secuestros permanentes y un homicidio El máximo órgano judicial chileno rechazó el amparo de la defensa por tres votos a dos

04 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El dictador chileno Augusto Pinochet será finalmente juzgado, al ser rechazado ayer por el Tribunal Supremo -por tres votos contra dos- el recurso de amparo presentado por su defensa. El Supremo es la última instancia judicial del país y sus decisiones son inapelables, aunque una argucia legal podría permitir un nuevo recurso. Si habláramos en términos deportivos, podríamos decir que ayer se batió el récord en la larga carrera judicial que durante años han corrido los abogados pro derechos humanos en Chile. El listón estaba precisamente en el Tribunal Supremo, que en 2002 decidió sobreseer el encausamiento de Pinochet en el caso Caravana de la Muerte por entender que el estado mental del general le impedía enfrentar un juicio. El general Pinochet enfrentará un proceso por haber dado el visto bueno a la operación Cóndor, una confabulación de las dictaduras latinoamericanas de los años 70 para eliminar a sus opositores. En concreto, el juez Juan Guzmán le acusa de nueve secuestros permanentes y un homicidio. El dictador se enteró de la noticia en su finca de Los Boldos, situada a un centenar de kilómetros de Santiago, donde celebró el cambio de año junto a su familia, y donde se espera que le sea notificado su arresto domiciliario. Aunque las decisiones del Tribunal Supremo son inapelables, fuentes judiciales indican que la defensa de Pinochet podría presentar ahora una apelación ordinaria, ya que lo que se resolvió ayer fue un recurso de amparo. Según uno de los abogados querellantes, Hiram Villagra, cabe esa posibilidad, aunque las argumentaciones de la defensa se verían limitadas «debido a que no podrían volver a repetir los mismos argumentos que ya fueron rechazados». Por su parte otro de los abogados acusadores, Eduardo Contreras, insistía ayer en que se procediera inmediatamente al arresto domiciliario de Pinochet, y que se le abriera una ficha policial, con fotografía y huellas dactilares incluidas, «como a cualquier delincuente», dijo Contreras. Mientras, el abogado del dictador, Pablo Rodríguez, calificaba el fallo como un «retroceso desde el punto de vista de los derechos humanos». Pero una de las reacciones más airadas fue la del director de la Fundación Pinochet, Luis Cortés Villa, quien dijo que «estamos apurando el deceso a quien fuera presidente».