Pinochet, procesado y arrestado por la operación Cóndor
INTERNACIONAL
Está «apto mentalmente» para afrontar un juicio criminal, afirmó el juez chileno Guzmán Debe afrontar todo lo que mandó hacer en la dictadura, dijo la presidenta de la asociación de víctimas
13 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El ex dictador chileno, Augusto Pinochet, quedó ayer en situación de detención domiciliaria después de que el juez Juan Guzmán anunciara su procesamiento por nueve secuestros y un homicidio, en el marco de la operación Cóndor. Se trata de la decisión judicial más relevante sobre el militar desde que en el 2002 el Tribunal Supremo lo considerara incapaz para afrontar un juicio. «Se declaró apto mentalmente al general Pinochet para estar sujeto a un juicio criminal en Chile, con todas sus etapas, declaraciones indagatorias, careos...». Estas palabras, pronunciadas ayer por el juez Guzmán en los pasillos del Palacio de Tribunales de Santiago, desataron la alegría de unos cuantos familiares de desaparecidos que se habían concentrado allí ante el anuncio que apenas una hora antes el propio magistrado había hecho de que finalmente se iba a pronunciar sobre el procesamiento del general. Las malas condiciones de salud del ex dictador eran la única esperanza que tenía la defensa para librar a Pinochet de un procesamiento, como ya pasó en el 2002 cuando el Tribunal Supremo archivó la causa contra él por su participación en la Caravana de la Muerte, al determinar que padecía «demencia». Coherencia Sin embargo, ayer Guzmán fue contundente y, aunque reconoció que el militar, de 89 años, «está muy deteriorado en términos físicos», también estimó «su capacidad, su lógica, una coherencia que entiende bien las preguntas, que da las respuestas adecuadas» y por todo ello el juez concluyó que «está en condiciones de estar sometido a un proceso». La operación Cóndor, la trama urdida por varias dictaduras latinoamericanas para hacer desaparecer a sus opositores, lleva de nuevo a Pinochet ante la Justicia. Ayer, el general quedó arrestado en su domicilio de Santiago, como ya sucedió en el 2001, a su regreso de Londres. Nueve secuestros permanentes y un homicidio calificado son los cargos que afronta. El vestíbulo del Palacio de Tribunales de la capital chilena se transformó ayer radicalmente en cuanto apareció el juez Guzmán. Tras hacer público su histórico anuncio, y mientras estaba rodeado de decenas de periodistas, familiares de desaparecidos se le acercaban para agradecerle su actitud. Algunos llevaban la fotografía de su pariente enganchada en el pecho. Guzmán reconoció que le costó mucho tomar la decisión. «Tuve que meditar mucho», dijo el juez, quien volvió a ser categórico al remarcar que la tomó «de plena conciencia, con conocimiento de lo que yo estimo que corresponde a la verdad». La presidenta de la Agrupación de Detenidos Desaparecidos, Viviana Díaz, era una de las que presenciaron y celebraron en directo el trascendente momento. Ésta se refirió también al estado de salud de Pinochet. «No va a poder eludir su responsabilidad diciendo que está demente, que está loco, porque todo indica que está en su sano juicio y debe enfrentar con valentía todo lo que él mandó hacer durante la dictadura», dijo Díaz mientras todos los canales de televisión locales se la disputaban para conocer sus opiniones. El magistrado anunció que ayer mismo se le envió a Pinochet la notificación de su detención domiciliaria, por lo que no podrá abandonar su lujosa residencia, excepto por motivos de salud.