Dimas rompe la dinastía nórdica en Medio Ambiente, pese a su vinculación con el mundo de las finanzas y a ser de Grecia, uno de los países más incumplidores de las leyes ambientales
26 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Casi la mitad de las quejas enviadas por los gallegos a Bruselas aluden a vertidos ilegales, olores fétidos o ruidos molestos. Es decir, al medio ambiente. En el encabezado de esas cartas deberá figurar ahora el comisario Stravos Dimas, procedente de Grecia, paradójicamente uno de los países más laxos en aplicar la normativa ambiental de la Unión. Pese al repudio de los eurodiputados ecologistas, el antiguo directivo del Banco Mundial promete aplicarse la fórmula del learning by doing (aprender haciendo) y no defraudar. En la última década, la imagen de la cartera de Medio Ambiente estaba asociada a los nórdicos, primero a la danesa Ritt Bjerregaard y hasta hace poco a la sueca Margot Wallström. Pero no es la primera vez que un griego, conservador, vinculado al mundo de las finanzas y lo más antiecológico posible, al menos a priori, se pone al frente de este departamento. No hay más que recordar a Yannis Paleokrasas, que acabó siendo el primer y mayor promotor en la UE de las ecotasas. Dimas también predica, al igual que su compatriota, esa doctrina de atacar por el bolsillo a quienes más contaminan. Y tiene previsto empezar por las compañía aéreas. «Estaremos en condiciones de imponerle tasas incluso aunque se requiera la unanimidad de los Veinticinco», prometió el comisario ante la Eurocámara. Por lo demás, intentará seguir adelante con la lucha contra el cambio climático, la protección de la biodiversidad y la promoción de energías alternativas. ¿Renovables, acaso?. «Dígalo claramente, ¿está usted a favor o en contra de la energía nuclear?», inquirió el liberal británico Chris Davies al nuevo comisario. Éste, sin perder los papeles, replicó que «si fuera primero ministro en Grecia, diría 'no' a este tipo de energía». Pero ni aun con esas convenció a los eurodiputados verdes este ateniense, licenciado en Derecho y en Economía, que fue tres veces ministro en su país: de Comercio, de Agricultura y de Industria. «Es un especialista reconocido en asuntos económicos, pero dudamos que sea la persona adecuada para Medio Ambiente», se quejó la verde francesa Marie-Anne Isler. En cualquier caso, si realmente quiere trabajar, no le va a faltar materia. Para empezar, Dimas tiene que asegurarse que Europea cumplirá con Kioto y la reducción prevista de emisiones a la atmósfera, y con las directivas sobre calidad del aire, aguas de baño... Y posiblemente no sería malo que predicase en su país para pararle los pies a los barcos basura y a los vertidos de petróleo, pues Grecia está vetando ahora mismo que se apliquen sanciones duras a quienes contaminan el mar. Bastante tarea, en realidad, para este ateniense al que le encanta retirarse a su casa de campo junto al estrecho de Corinto y pasearse con sus perros en un Mercedes 200E.