Abu Alá se cerciora de que Arafat está en estado de coma profundo

María Esperanza Suárez CORRESPONSAL EN PARÍS

INTERNACIONAL

La dirección palestina asegura que la vida de su líder «está en manos de Dios» Los médicos descartan el cáncer y el envenenamiento como origen del mal

09 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

A primeras horas de la noche de ayer, Yaser Arafat continuaba agonizante, pero aún vivo, en la unidad de cuidados intensivos del hospital militar de Percy, que por primera vez ha reconocido oficialmente la profundidad del estado de coma en que se encuentra. La delegación palestina que finalmente pudo visitarlo constató que su cerebro, sus pulmones y su corazón funcionan, aunque la última noticia de una nueva jornada de anuncios y desmentidos sobre su fallecimiento era que los médicos intentaban detener una hemorragia cerebral. Su estado empeoró en la noche del lunes al martes tal y como reconoció el portavoz del hospital, Christian Estripeau. Los dirigentes palestinos admitieron que el desenlace puede llegar en «cuestión de horas». Sólo uno de ellos, el primer ministro, Abu Alá, pudo llegar hasta el lecho del rais para comprobar lo crítico del estado en que se encuentra. El pronóstico es reservado y el diagnóstico aún inexistente. Según el responsable de la diplomacia palestina, Nabil Shaath, los médicos no saben cuál es el origen de su mal. «Excluyen categóricamente el envenenamiento y la posibilidad de un cáncer o un tumor, y no tienen ninguna explicación clara a su brusco deterioro», que cabría atribuir a los achaques acumulados a sus 75 años y a las deplorables condiciones en las que ha vivido estos últimos tres años y medio encerrado en la Mukata « con poco oxígeno, en una muy mala situación sanitaria y asediado por el Ejército israelí». La reunión de la cúpula palestina con los médicos que atienden a su líder duró aproximadamente una hora. Constataron que su vida depende de los aparatos a los que se encuentra conectado y excluyen la posibilidad de desenchufarlo. «Nosotros los musulmanes rechazamos la eutanasia», aseguró Shaath, para quien la vida de Arafat depende «de la capacidad de resistencia de su cuerpo y de la voluntad de Dios». Este ministro aseguró que Arafat «entró en coma el miércoles pasado». Los cuatro dirigentes palestinos -Abu Alá, Abu Mazen, Shaath y el presidente del Parlamento- regresaron anoche mismo a Ramala dando su misión por cumplida a pesar de los impedimentos de la esposa de su líder, que denunció la existencia de una conspiración para enterrar vivo a su marido. Ayer atribuyeron las acusaciones de Suha Arafat al nerviosismo y se reconciliaron con un abrazo. Antes de marchar fueron recibidos por el presidente Jacques Chirac. En París se espera ahora la llegada del presidente del Consejo Superior del Tribunal Islámico de Cisjordania y Gaza, Taisir Dayout Tamini, amigo de Arafat y que sería además la autoridad competente para declararlo incapacitado, aunque según la delegación palestina es una posibilidad que no se contempla. Mientras la cúpula palestina ofrecía una rueda de prensa en París, en Ramala celebraban sendas reuniones con carácter urgente el comité ejecutivo de la OLP y el comité central de Al Fatah, al concluir el ayuno del Ramadán por la tarde. La declaración de la muerte del líder será dada en esa ciudad, dijeron fuentes oficiales palestinas en París, de ahí la prisa de los cuatro dirigentes por regresar ayer mismo a Ramala..