Al menos 78 personas murieron el lunes tras los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad tailandesas y unos 3.000 manifestantes que protestaban por la detención de seis musulmanes acusados de proporcionar armas al separatismo islamista, en la provincia sureña de Narathiwat, según un responsable del Gobierno. La mayoría de las víctimas eran musulmanes que murieron asfixiados durante su custodia por parte de los cuerpos de seguridad, después de haber sido detenidos unos 300 en el exterior de una comisaría cerca del lugar de los incidentes, declaró un responsable del Ministerio de Justicia, Manit Suthaporn. «Después de las detenciones descubrimos que había 78 personas muertas. No encontramos ninguna herida de bala en las autopsias y podemos confirmar que murieron por asfixia», dijo. «Estaban débiles a causa del ayuno» del mes sagrado del Ramadán, agregó. «Y cuando fueron transportadas en vehículos que ya estaban llenos no tuvieron más aire para respirar», resaltó.