La Eurocámara espera un gesto de Barroso para aprobar la Comisión

Domingos Sampedro
Domingos Sampedro CORRESPONSAL | BRUSELAS

INTERNACIONAL

Liberales y socialistas rebajan el tono para evitar una crisis Anoche sólo tenía asegurados los votos del Grupo Popular y los de la derecha nacionalista

25 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El futuro presidente de la Comisión , Jose Manuel Durão Barroso, intervendrá ante el pleno de la Eurocámara hoy por última vez para solicitar la ratificación de su equipo de 24 comisarios, en el que figuran nombres chirriantes para muchos eurodiputados como el de democristiano italiano Rocco Buttiglione. Aunque el líder portugués volvió ayer a mostrarse confiado en que, al fin de cuentas, su colegio será ratificado, lo cierto es que todavía no tiene amarrados los votos que necesita. Barroso mantuvo ayer diversos contactos con los jefes de los grupos políticos y con el presidente saliente, Romano Prodi, al término de los cuales se subrayó que lo fundamental en la votación que tendrá lugar mañana es que «hay que impedir un vacío de poder». De hecho, una reprobación parlamentaria al colegio de comisarios crearía una crisis sin precedentes en la historia de la Unión Europea (UE), que para mayor escarnio se produciría a sólo dos días de que los líderes de los Veinticinco se reúnan en Roma para firmar la Constitución. No obstante, el voto de castigo a la "Comisión Barroso" era anoche un escenario posible. Por lo de pronto, de los 732 eurodiputados, el ex-primer ministro portugués sólo tiene asegurados los votos del Grupo Popular (268), pero descontando los 28 escaños de los tories británicos, que votarán en contra o se abstendrán. También avalarían al nuevo Ejecutivo los 27 europarlamentarios de la derecha nacionalista. En el polo opuesto, Verdes (42), neocomunistas (41) y euroescépticos (37 escaños), votarían en contra del colegio de comisarios, al igual que harían, según fuentes parlamentarias, en torno al 70% de los 200 eurodiputados del Grupo Socialista. Ante este empate virtual, lo que hagan los liberales y demócratas (88 actas) promete ser crucial en el resultado de la votación. El único problema que este grupo está dividido, casi a partes iguales, entre partidarios y detractores de la Comisión Barroso. El presidente de los liberales, el británico Graham Watson, le ofrecía ayer un compromiso a Durão Barroso para salir del atolladero, recalcando que hay algunas cosas que puede hacer el líder portugués sin cambiar de cartera a Buttiglione. «Hemos pedido en diversas ocasiones (...) una directiva contra la discriminación», dijo Watson, cuyo grupo esperá a oír hoy el discurso de Durão Barroso para decidir su voto y el destino inmediato de Europa.