El triunfo de los abogados del ex dictador Augusto Pinochet en el Tribunal de Apelaciones de Santiago, que acogió positivamente una recusación en contra del juez que investiga la Operación Cóndor, Juan Guzmán Tapia, impedirá no sólo que el anciano militar sea interrogado hoy por el magistrado, como estaba previsto, sino que también prohibió al jurista continuar con la investigación. La decisión del tribunal consideró que hay argumentos de peso en la acusación de la defensa, que asegura que el juez Guzmán, quien procesó a Pinochet por el caso Caravana de la Muerte en el 2000, tiene «animadversión» contra el ex gobernante, por lo que está «inhabilitado» para llevar el caso Operación Cóndor, en el cual Pinochet será investigado después de que el Tribunal Supremo, hace dos semanas, lo despojara de su inmunidad judicial desestimando los informes médicos que aseguran que el ex dictador padece de demencia subcortical leve a moderada, lo que le impide enfrentar un juicio. Este fallo del Tribunal de Apelaciones, aparte de sacar a Guzmán del caso, obliga a que el mismo tribunal se pronuncie sobre la conveniencia de que el magistrado continúe a cargo de la investigación por los crímenes cometidos en el marco de la alianza militar de las dictaduras del Cono Sur en la década de los 70. Tras esta decisión, el caso Operación Cóndor pasó a manos de la juez Gabriela Pérez, quien operará como sustituta. Ésta suspendió el interrogatorio y las demás pruebas previstas para hoy, argumentando que antes debe revisar el expediente, lo que, a juicio de la parte acusadora, sólo implicará un retroceso y un atraso en el proceso.