Encuentran explosivos en uno de los Tupolev que se estrellaron en Rusia
INTERNACIONAL
Un grupo islamista, las brigadas de Islambuli, se atribuye en Internet la autoría del ataque Nadie ha reclamado los cuerpos de dos pasajeras chechenas, que podrían ser las autoras del atentado
27 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La investigación de la catástrofe aérea de la tarde del martes, en la que dos aviones cayeron tras desaparecer de los radares por motivos desconocidos, dio un vuelco ayer al reforzarse la hipótesis terrorista. En concreto, los expertos de los Servicios Federales de Seguridad rusos, el FSB, encontraron restos de un explosivo, hexógeno, en uno de los aviones siniestrados, el Tupolev 154 que se estrelló en la región de Rostov, según un portavoz de estos servicios de seguridad, citado por la agencia Itar-Tass, que insistió en que la investigación sobre lo sucedido en el Tupolev 154 no se desliga de la del siniestro del Tupolev 134, caído en la región de Tula casi simultaneamente. El portavoz indicó que la investigación de lo sucedido con este último aparato «no ha aportado ninguna información nueva». Por este motivo, las autoridades ya se atreven a dar por válida una de las hipótesis: «Según las informaciones preliminares, al menos una de las catástrofes aéreas, la de la región de Rostov, fue resultado de una acción terrorista». Por otra parte, llama mucho la atención que la cola y la cabina de ambos aviones hayan sido encontradas a una gran distancia una de otra, lo que supone que se partieron a gran altura. Además, los expertos consideran que el hecho de que los pilotos no hayan tenido tiempo de ponerse en contacto con la torre de control favorece la hipótesis terrorista. La rápida depresurización del avión hace que todas las personas que viajen en su interior mueran de forma instantánea. Ambos aviones están diseñados de forma que no pueden caer como piedras del cielo, sino que, si fallasen los motores a 10.000 metros de altura, tardarían unos diez minutos en chocar contra el suelo. Reivindicación La pista terrorista se hizo si cabe más sólida al aparecer una reivindicación en Internet de un grupo islamista, las Brigadas de Islambuli, que se responsabiliza de los siniestros. «Las Brigadas de Islambuli declaran que nuestros muyaidines lograron desviar dos aviones rusos, a pesar de los problemas que encontraron al principio», indica el comunicado del grupo, cuya autenticidad no ha podido ser establecida. «Nuestros muyaidines lograron ejecutar el primer golpe, que será seguido de otras operaciones para apoyar a nuestros hermanos en Chechenia y en otras regiones que sufren a causa de Rusia». Dos mujeres chechenas se encuentran en el centro de las investigaciones, indica el diario Kommersant . Los investigadores se han interesado por una pasajera de nombre con consonancias chechenas, S. Djebirkhanova, cuyo cuerpo no ha sido reclamado por ningún familiar. El rotativo asegura que Djebirkhanova estaba sentada cerca de la cola del avión y de los motores, lugar apropiado para depositar los explosivos. Además, el Ministerio del Interior checheno verificó una información sobre otra pasajera, Amanta Nigaieva, supuestamente ciudadana de Grozny, que se encontraba a bordo del Tupolev 134. Según la compañía Volga-aviaexpress que efectúa este vuelo, ningún familiar de esta víctima se ha puesto en contacto con la compañía. Explosivo potente El hexógeno es un explosivo potente, versión mejorada del TNT, pero más estable, para uso militar o civil. Fue hallado entre los escombros de los edificios derrumbados en cuatro atentados perpetrados en Rusia, en septiembre de 1999, con un saldo de 300 muertos.