Los principales periódicos norteamericanos expresan sus dudas sobre la fiabilidad de las alarmas El Gobierno filtra que espera un ataque «en agosto o septiembre»
04 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La Casa Blanca desechó ayer las acusaciones «irresponsables» de que puede estar politizando la lucha antiterrorista, e insistió en que Al Qaida sigue tratando de cometer atentados en EE.UU. para afectar al proceso electoral. Entre nuevas filtraciones sobre movimientos terroristas, el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, reaccionó ayer de forma agria a las sugerencias de que la alerta terrorista en Nueva York, Washington y el norte de Nueva Jersey pudo tener motivos electorales, ya que parte de los datos se remontan a tres o cuatro años atrás. Añadió que la alerta vino tras la conjunción de informaciones procedentes de varias fuentes, no sólo las de hace varios años, y que el último influjo de datos llegó el viernes pasado. Por una parte, apuntó a la detención en Pakistán de un ingeniero informático que habría ayudado a Al Qaida a establecer un sistema de comunicaciones -que ocurrió hace varias semanas pero fue anunciada el viernes-, y recalcó que ese mismo día hubo «otro hilo de información» que confirmó el temor de Washington. «Cuando se conectan todos los datos se obtiene un resultado bastante alarmante», afirmó McClellan. «Vacío de credibilidad» Algunos diarios alimentaban ayer las dudas. The Washington Post titulaba ayer: «Datos viejos, nuevo vacío de credibilidad», mientras que The New York Times publicaba un artículo de análisis bajo el título «Guerra, paz y política». Fuentes gubernamentales filtraron ayer a la prensa estadounidense desde el anonimato que el terrorista jordano Abu Musab al Zarqawi intentó recientemente contactar con Osama Bin Laden, y que Al Qaida contactó en meses recientes con personas residentes en EE.UU. Es más, una fuente oficial comentó a The New York Times, que algunas de las informaciones hablaban de posibles ataques en agosto o en septiembre. Mientras tanto, las autoridades continúan incrementando las medidas de seguridad en Washington, incluso en zonas no relacionadas con las sedes del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que son los edificios bajo supuesta amenaza de Al Qaida. Reino Unido Pero la alarma no es exclusiva de Estados Unidos. El Reino Unido vive pendiente de las informaciones que llegan desde Pakistán, donde la detención de un experto en informática vinculado a Al Qaida ha desvelado que se estaba preparando un atentado contra el aeropuerto londinense de Heathrow. El martes por la noche se produjo una operación en Londres y otras zonas de Inglaterra en la que fueron detenidas trece personas de origen asiático. Scotland Yard negó que estuvieran vinculados con la operación de Pakistán, pero admitieron que están dentro de una trama de «terrorismo internacional». La alarma también se ha extendido a Sudáfrica tras la detención por la policía pakistaní de dos sudafricanos, presuntos «nuevos reclutas» de Al Qaida. Según declaró el oficial pakistaní que conduce los interrogatorios ambos planeaban atacar a su regreso a Sudáfrica objetivos deportivos, financieros y gubernamentales, dándose minucioso detalle de ellos.