Los musulmanes, hartos de las alarmas de la prensa

M. Esperanza Suárez CORRESPONSAL | PARÍS

INTERNACIONAL

Dos perturbados mentales han puesto a prueba en poco más de un mes la capacidad de reacción de la sociedad francesa y de sus políticos ante la violencia de carácter racista. Frente a la magnitud del problema, con un incremento de las agresiones que supera el cien por cien en los cuatro primeros meses del año, la precipitación de los gobernantes, dispuestos a la condena más allá de la confirmación de los hechos, como ha ocurrido en el caso de la «agredida imaginaria» Marie-Léonie, que implicó a Jacques Chirac. También había reaccionado de forma contundente el presidente cuando el 4 de junio un adolescente judío recibía una puñalada en plena calle a la salida de una escuela talmúdica. El primer ministro Raffarin y el titular de Justicia se apresuraban a expresar su horror y prometer la mayor de las firmezas. Poco después la policía descubría que el joven había sido la víctima número ocho del «loco de Epinay». Antes había apuñalado a otros desconocidos de origen haitiano, árabe, guineano o portugués sin motivo aparente y sin mediar palabra. Pero el hecho de que hubiera gritado «Alá akbar» hizo recaer todas las sospechas sobre los extremistas islámicos y provocó encendidas declaraciones de los rabinos y la repulsa del Consejo del Culto Musulmán. El caso de Marie-Léonie ha sido mucho más embarazoso. También ella aseguró que sus agresores, los que habrían desgarrado la ropa para dibujarle en el vientre la cruz gamada y habrían arrojado al suelo a su bebé, ante la pasividad de una veintena de personas, eran de origen magrebí. Una vez confesada la mentira, la indignación viene ahora por parte de los musulmanes «hartos de hacer de chivos expiatorios». El Consejo estima en esta ocasión que una buena parte de la prensa y los políticos «se han puesto en ridículo» al disparar las alarmas contra el antisemitismo antes de tener más información. Pero de momento nadie se arrepiente. Chirac escurría el bulto calificando la fabulación de la chica de «asunto deplorable» para añadir que no lamenta nada y volver a la carga sobre el papel integrador que debe jugar la escuela laica y republicana. Precisamente 16 de las 94 agresiones antisemitas registradas por el Ministerio de Interior entre enero y abril se produjeron en la escuela. La escalada es evidente, teniendo en cuenta que en el mismo período del 2003 fueron 47. Pero los datos son aún más llamativos en el otro lado: 77 agresiones contra musulmanes en el mismo plazo, frente a 29 en todo el 2003. Según Interior, se produjo un fuerte incremento tras el 11-M. Marie-Léonie salió ayer en libertad provisional y tendrá que comparecer ante el tribunal a finales de mes. Arriesga seis meses de cárcel y 7.500 euros de multa por «denuncia de delito imaginario». Los políticos piden ahora que caiga sobre ella «todo el peso de la ley», aunque parece que la última palabra la tendrán los psiquiatras.