Ocultó millones de dólares mientras estaba detenido en Londres El presidente ecuatogineano Teodoro Obiang también está entre los clientes de la entidad
15 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Una exhaustiva investigación de un subcomité del Senado de Estados Unidos ha desvelado que el antaño respetado Banco Riggs ayudó al Augusto Pinochet a ocultar parte de su fortuna mientras estuvo bajo arresto en Londres en 1998. Al menos cinco millones de dólares pertenecientes al ex dictador chileno cruzaron electrónicamente el mundo con la ayuda del banco estadounidense, pese a que la Justicia había ordenado congelar sus cuentas. Entre los «clientes» a los que ayudó a lavar dinero el Banco Riggs se encuentran también el dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang y la embajada de Arabia Saudí. Según informó ayer el diario The Washington Post , el informe del Senado es claro en sus acusaciones en el caso de Pinochet: a través de diversas maniobras que incluyen la corrupción de un alto funcionario federal. El Banco Riggs ayudó al dictador a ocultar entre 5 y 8 millones de dólares, mientras el resto de sus bienes eran congelados tras ser acusado de crímenes contra la humanidad y ser arrestado en Londres por orden del juez español Baltasar Garzón. De confirmarse los hechos que el diario estadounidense ha hecho públicos por primera vez, el Gobierno chileno abrirá una investigación, según aseguró ayer el presidente Ricardo Lagos. «Primero hay que establecer el carácter de esas cuentas y si realmente tienen esas magnitudes habría que establecer también una comisión para investigar dentro de la estructura del Estado de Chile», dijo Lagos. Sin embargo, el presidente añadió que en asuntos de estas características no se debían obtener conclusiones hasta disponer de todos los elementos de juicio. Historia sórdida Según declaró al Post el senador Carl M Levin, «es la historia sórdida de un banco con un nombre de prestigio que ignoró descaradamente sus obligaciones con las leyes anti blanqueo de dinero». El banco se acercó a Pinochet en 1996 para convencerle de que le confiara su fortuna y previendo la posibilidad de que se le llegaran a investigar, los responsables del que fuera conocido como «el banco más importante de la ciudad más importante del mundo» abrieron en las Bahamas dos empresas fantasma con las que ocultar la identidad del verdadero beneficiario de las cuentas. Para que todo permaneciese en la oscuridad, en los documentos bancarios nunca se hace referencia a Augusto Pinochet por su nombre sino a un «profesional retirado que ha ocupado un alto cargo en el sector público durante años». Por si esto no bastara, el inspector Ashley Lee, que trabajaba como supervisor federal de actividades bancarias en Washington, decidió ignorar las relaciones del Banco Riggs con el ex dictador precisamente meses antes de jubilarse y convertirse en consejero de esa institución, algo que ahora niega rotundamente. El curriculum de la entidad comenzó a mancharse en el año 1999 cuando una investigación periodística desveló la corrupción rampante que imperaba en el entidad financiera. Desde entonces, el Banco Riggs ha permanecido bajo investigación aunque no fue sancionado hasta el pasado mayo, cuando recibió una multa de 25 millones de dólares por violar las leyes contra el blanqueo de dinero.