Pulso entre Blair y Chirac para elegir al presidente de la Comisión Europea
INTERNACIONAL
España rechazó la candidatura del portugués Durão Barroso por salir en «la foto de las Azores» La presidencia de la Unión estudia convocar una cumbre extraordinaria
21 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El 22 de julio es la fecha que tiene prevista la Eurocámara para pronunciarse sobre la persona encargada de sustituir al italiano Romano Prodi en la presidencia de la Comisión Europea y, a un mes vista, los líderes comunitarios ni siquiera se han puesto de acuerdo sobre el perfil del nuevo aspirante. Si el francés Jacques Chirac advirtió de que el que futuro «número uno» de Bruselas debe proceder de un país «con larga experiencia» en la Unión, el británico Tony Blair aguanta la presión y defiende que pueda ser un nacional de cualquiera de los 25 Estados miembros. No lo va a tener fácil el irlandés Bertie Ahern, presidente de turno de la Unión Europea (UE), para forjar un consenso en torno al sustituto de Prodi. Pero si finalmente se enciende la bombilla, Ahern está dispuesto a convocar una cumbre europea hacia finales de este mes -excluyendo los días 28 y 29, que está previsto celebrar la cumbre de la OTAN-, justo antes de dejar su cargo el frente de la UE y pasar el testigo a Holanda. Dos bandos Aun así, existe un riesgo de que todo reviente en pedazos, pues a priori hay dos bandos enfrentados que, otra vez, coinciden con los promotores y detractores de la guerra de Irak. De un lado, el presidente francés, Jacques Chirac, -respaldado por el canciller alemán Gerhard Schröder- quiere que el futuro presidente del Ejecutivo proceda de un país con innegable vocación europeísta, es decir, que participa en políticas como el euro, el área de fronteras abiertas de Schengen o la Defensa única, lo que excluiría a socios como Gran Bretaña, Suecia, Dinamarca, a parte de Polonia y los otros diez Estados que acaban de ingresar en la Unión. Del otro lado, Londres, apoyado por Italia y Polonia, quiere hacer valer la igualdad de méritos, hasta el punto que se ha encargado de vetar al candidato franco-alemán, el primer ministro belga, Guy Verhoftstadt, que ya quedó fuera de esta carrera. Vetos El ministro belga de Exteriores, Louis Michel, denunció ante los periodistas que es «la segunda vez» que el Reino Unido veta a un belga para ocupar la presidencia de la Comisión Europea. La primera se remonta a 1994, cuando el tory John Major rechazó al liberal Jean-Luc Dehaene, y hubo que buscar una solución de compromiso en el Gran Ducado de Luxemburgo y en el nombre de Jacques Santer. Esta vez podría repetirse la operación, pues el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, es la persona en la que todos tienen puesta la esperanza, aunque él mismo insiste en afirmar que no está en competición. El Gobierno británico ya ha manifestado además su oposición a que el ministro de Asuntos Exteriores francés, Michel Barnier, se convierta en el próximo presidente de la Comisión Europea. Otros nombres como el del portugués Durão Barroso siguen sonando, si bien fuentes diplomáticas informaron a Reuters que fue rechazado por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, por salir «en la foto de las Azores», junto a George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar . Otro que también suena siempre que se mueve una silla en Bruselas es Javier Solana, a quien, sin embargo, casi todos quieren ver repitiendo en el cargo que ocupa al frente de la Política Exterior Común. En cualquier caso, el tiempo juega en contra de los líderes, puesto que Prodi abandonará el cargo el 31 de octubre. Antes debe haber sido formada la Comisión y está prevista la investidura del nuevo presidente por el Parlamento Europeo el 21 de julio en Estrasburgo.