EE.UU. pide a la ONU que las tropas sigan otro año en Irak tras entregar el poder

Bárbara Celis D' Amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

Francia, Rusia y Alemania, partidarios de que la resolución feche la salida de los soldados Otra de las fricciones del texto de británicos y norteamericanos es la relación del nuevo gobierno y la coalición

24 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque la semana pasada no había nada sobre el papel y en los pasillos de la ONU se rumoreaba que no habría un borrador de resolución hasta que el enviado especial del ente internacional, Lakhdar Brahimi, regresara de Irak, ayer británicos y estadounidenses presentaron un documento de seis páginas ante el Consejo de Seguridad como preámbulo a lo que será la resolución que las Naciones Unidas esperan poder aprobar en las próximas semanas. Su precipitado nacimiento está relacionado con la aparición de Bush en televisión en la noche de ayer, ya que su discurso adquiere más fuerza con la existencia de un documento internacional que lo apoye. Fijar una fecha Aunque tras su presentación varios embajadores sugirieron que no habrá votación hasta que Brahimi regrese de Irak y presente sus recomendaciones, lo que sí parece estar claro es que el Consejo de Seguridad aún va a tener que discutir mucho antes de aprobar una resolución que no fecha la salida de las tropas de ocupación, algo que no ha gustado ni a Francia ni a Rusia ni Alemania, quienes sí piden una fecha concreta. Madrid estuvo representada por su nuevo embajador ante la ONU, Juan Yáñez. El documento, que en palabras del embajador británico, Emyr Jones Parry, «subraya claramente que la soberanía le será devuelta a los iraquíes y que el nuevo gobierno asumirá la responsabilidad total» el 30 de junio, tampoco aclara cuál será la relación que habrá entre el nuevo gobierno provisional y las tropas de la coalición, otro de los puntos que, según fuentes diplomáticas, fueron ayer motivo de polémica. Según diversos países, los iraquíes deberían tener la posibilidad de negarse a cumplir las órdenes de los mandos militares norteamericanos, pero el texto sólo dice que tendrán que «asegurar la coordinación entre ambos». La propuesta recoge la creación de una fuerza especial que garantice la seguridad del personal de la ONU. Reconoce el derecho del nuevo gobierno a controlar los ingresos por la exportación del petróleo, pero invita a quedarse al consejo internacional que actualmente supervisa los negocios iraquíes.