El riesgo del voto electrónico

Bárbara Celis D'Amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

MARY ALTAFFER

Del gran día de los electores demócratas saldrá algo más que el aspirante a frenar a Bush; el Supermartes aclarará también si es fundado el temor a las papeletas virtuales

01 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

California, Georgia y Ohio pondrán hoy a prueba, por primera vez en la historia de EE.UU., las urnas electrónicas. Y según la Election Data Systems (consultora especializada en análisis electorales) en noviembre unos 50 millones de personas podrían utilizar un ordenador para votar. La decisión es producto del fiasco electoral más sonado de la historia, que otorgó la presidencia a George W. Bush. Tras aquella batalla que se desarrolló en Florida y en la que el recuento de votos reflejó fraude y caos, al presidente no se le ocurrió nada mejor que aprobar en el 2002 un programa de 3.900 millones de dólares para financiar la compra en los 50 estados de la Unión de máquinas para votar electrónicamente, de tal modo que todo el país pudiera votar por ordenador en los comicios federales del 2006. La idea de poner las decisiones políticas de los norteamericanos en manos de las máquinas es vista como una amenaza por las asociaciones de derechos civiles. «Entregarle el control del sistema electoral a un grupo de empresas privadas constituye la privatización del derecho más básico de los ciudadanos de EE.UU.» aseguraba un artículo publicado por la ONG Mediachannel.org. Pero si la teoría de la conspiración no fuera convincente, nadie debería mostrarse indiferente a la opinión de los científicos. Quienes mayormente se han quejado de la decisión de Bush han sido los informáticos, que han denunciado la falta de seguridad del sistema que comenzará a funcionar hoy. Estudios reveladores Tres estudios desarrollados por expertos de diversas universidades han advertido que el software de la empresa Diebold, una de las elegidas por el Gobierno, es extremadamente susceptible a la falsificación y tiene demasiadas deficiencias de seguridad. Un periodista de la web Salon.com demostró recientemente que con un mínimo conocimiento técnico era sencillísimo dar un pucherazo electrónico. A esto habría que añadir la alarma ante la posible corrupción denunciada por grupos de derechos civiles, que han destapado las conexiones políticas de Diebold y Elections Sistems & Software, las dos empresas elegidas para proveer a los estados de las nuevas computadoras. Ambas recaudaron más de 100.000 dólares para Bush en las pasadas elecciones. Además el presidente de Diebold, Walden O'Dell se hizo tristemente famoso en el 2003 al proclamar su compromiso «para ayudar a Ohio a entregar sus votos al presidente Bush».