Duros enfrentamientos entre policías y antichavistas a las puertas del G-15
INTERNACIONAL
Lula da Silva adelanta veinte horas su salida de Caracas, sin dar explicaciones Sesenta opositores, afectados por gases lacrimógenos y balas de goma lanzados por la policía
27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La apertura de la cumbre del Grupo de los 15 (G-15) en Caracas tuvo ayer un violento preámbulo, cuando la Guardia Nacional frenó con gases lacrimógenos y balas de goma a unos 30.000 opositores que intentaban llegar hasta la sede de la reunión. Uno de los asistentes, el presidente Lula da Silva, decidió anticipar su salida y regresar anoche a Brasil, veinte horas antes de lo previsto, sin dar una explicación clara. Los medios de su país lo achacan a que no quiere que su presencia en Caracas se interprete como un apoyo a Hugo Chávez. En una reunión previa a la cumbre, se pudo ver sonrientes y conversando al presidente venezolano, a Lula y al argentino Néstor Kirchner, en el palacio de Miraflores. Oficialmente se informó de que los tres mandatarios habían tratado el «fortalecimiento del bloque sudamericano de naciones». Lula tenía previsto permanecer en Caracas hasta esta tarde, cuando se clausura la cumbre. La agencia oficial de noticias brasileña no explica los motivos de la decisión y apenas señala que Lula se dirigirá a São Paulo para visitar al vicepresidente José Alencar, ingresado en un hospital pero fuera de peligro, no sin antes aclarar que «la seguridad de Caracas está en manos del Ejército». Medios privados brasileños conjeturaron que el rápido retorno del presidente obedece a la crítica situación interna en Venezuela, que ayer parecía agravarse, y a que no quiere verse involucrado en un conflicto en el que ejerce una suerte de mediación como parte del llamado Grupo de Países Amigos, en el que, además de Brasil, están Estados Unidos, España, México y Chile. «La reunión del G-15 está sirviendo más para fortalecer la posición de Chávez que para alguna discusión política», según la agencia carioca. De los 19 miembros de este grupo de países en desarrollo, sólo seis están representados por sus máximos mandatarios, entre ellos Álvaro Uribe (Colombia), Mohamed Jatamí (Irán) y Robert Mugabe (Zimbabue). Durante los enfrentamientos, al menos 60 personas resultaron afectadas por las balas de goma y los gases lacrimógenos. Además el general Carlos Acosta informó que un soldado recibió un disparo en la cabeza. La oposición había reiterado su intención de marchar «pacíficamente» hasta la sede de la cumbre para denunciar ante los dignatarios extranjeros la supuesta intención de Chávez de impedir la celebración de un referéndum revocatorio sobre su continuidad en el poder. Lo hizo después de que el Gobierno anunciara que había prohibido las manifestaciones públicas en las cercanías de dicha sede. También se registraron enfrentamientos en la industrial ciudad de Valencia.