Los aperturistas contraatacan con una campaña por Internet para boicotear la consulta Pese a las consignas de que se vaya a votar, el índice de abstencionismo podría batir el récord
19 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Veinticuatro horas antes de las legislativas de hoy en Irán, los conservadores ofrecieron una nueva exhibición de fuerza con la orden de cierre de dos periódicos de tendencia reformista. Los aperturistas contraatacaron con una campaña por Internet para boicotear los comicios de hoy. Los clérigos y el líder supremo, Alí Jamenei, ven la mano estadounidense detrás de la campaña de boicot lanzada por los más radicales y no apoyada por el presidente Mohamed Jatamí. Los diarios Yas-e-No y Sharg no salieron ayer a la calle después de que el miércoles por la noche, cuando los ejemplares ya estaban impresos, recibieran la visita de funcionarios de la Fiscalía General que les comunicaron que ambas publicaciones quedaban prohibidas «hasta nueva orden». Fuentes de los diarios dijeron que no hubo ninguna razón oficial para el cierre, pero sospechan que se debe a que fueron los únicos que publicaron extractos de una carta en la que varios parlamentarios reprochaban a Alí Jamenei su comportamiento ante la reciente crisis. «Órganos bajo tu supervisión no sólo han humillado al Parlamento durante cuatro años, sino que ahora privan al pueblo de su derecho más básico: el de elegir y ser elegidos», decía uno de los párrafos de la carta, inusualmente rotunda al criticar directamente a Jamenei, considerado intocable. La última arma utilizada por los aperturistas contra los comicios ha sido la recogida de firmas electrónicas. El mensaje, según un profesor universitario, asegura: «El viernes se celebra el funeral de la democracia en Irán. Si no quieres participar en ese velatorio, reenvía este mensaje a cinco personas que conozcas». El profesor, que «no piensa» ir a votar, no por ello ha reenviado el mensaje: «No estoy loco, no quiero perder mi trabajo», dijo en el anonimato. La televisión y la radio iraníes no pararon de repetir consignas para que el pueblo salga hoy a votar masivamente, pero la alta abstención parece cantada.