El caso Kelly conduce a la BBC a su mayor crisis con nuevas dimisiones

La Voz M.A. |CORRESPONSAL | LONDRES

INTERNACIONAL

El director general siguió los pasos del presidente del ente y presentó su renuncia Blair acepta las disculpas presentadas por la cadena y promete pasar página

29 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La British Broadcasting Corporation (BBC) pedía «disculpas sin reservas» al Gobierno británico tras el varapalo recibido en el informe Hutton elaborado para investigar la muerte del experto en armas David Kelly. El primer ministro británico, Tony Blair, aceptó las excusas, que, según dijo, «nos permiten cerrar el debate y pasar a otra cosa». El perdón público de la radiotelevisión pública se producía a las pocas horas de que el director general, Greg Dyke, presentara la dimisión por la manera poco profesional de conducir el escándalo iniciado por la información «sin fundamento» -así la calificó el juez Brian Hutton- del periodista Andrew Gilligan. El día anterior había dimitido el presidente del ente, Gavyn Davies. Lo ocurrido en las últimas horas en la política británica es una venganza en toda regla. Durante años, la BBC ha criticado y perseguido a los políticos que más han influenciado a Tony Blair y que han movido las cuerdas de la intrapolítica -las conspiraciones, filtrajes y ambigüedades procedentes de Downing Street-, en concreto a Peter Mandelson y Alastair Campbell, los dos obligados a dimitir por las presiones de los medios. Ahora Blair se ha vengado con la ayuda del juez Hutton. Cambios y protestas El varapalo recibido en el informe ha sido de tal magnitud que ha obligado en menos de 24 horas a trastocar la cúpula de uno de los medios de comunicación más prestigiosos del mundo. Ésta, sin duda, es la mayor crisis por la que atraviesa la BBC en sus 82 años de vida. «Espero que la salida de Davies y la mía permitan un nuevo comienzo, espero que podamos pasar página», dijo Dyke al anunciar su dimisión. «Lo más importante de la BBC no es la BBC, es la gente a la que sirve la BBC», sentenció. Varios centenares de trabajadores de la cadena salieron a la calle para protestar contra las dimisiones. Las críticas del juez Hutton contra el ente no es compartido por los británicos. En una encuesta en el diario Evening Standard , el 56% opina que es injusto que la BBC recibiera la mayoría de las críticas en el caso Kelly, y un 49% cuestiona la honestidad del informe, algo que es compartido por la mayoría de los rotativos británicos, que se cuestionan si se ha impartido justicia.