Desde ayer, entrar en Estados Unidos es más complicado, sobre todo para los ciudadanos no europeos, que son fichados para comprobar si son delincuentes
05 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Ya nadie podrá pasar por Estados Unidos sin dejar huella. Literalmente. Y es que ayer comenzó el fichaje oficial de la mayoría de los extranjeros que entren en ese país. Una sofisticada cajita que reposa sobre todos los mostradores de inmigración de 115 aeropuertos internacionales y 14 puertos es la encargada de tomar electrónicamente las huellas dactilares de los recien llegados. La cajita llama al visitante con una luz roja que le indica donde tiene que poner sus dedos, que saldrán sin mancha del proceso. Primero el izquierdo, después el derecho y a continuación, la foto. Una cámara como las que se suelen utilizar para hablar por Internet se queda con la cara del recien llegado. Un proceso simple que no debería durar más de 15 segundos, aunque ayer varios turistas que aterrizaron en el aeropuerto JFK de Nueva York se quejaban de haber tardado unos dos o tres minutos. «Pero una vez que los agentes de inmigración se acostumbren, el proceso será altamente eficiente», aseguraba ayer Jason Ahern, el Asistente de Operaciones de Campo de dicho aeropuerto durante la presentación oficial del US Visit program, nombre que recibe este nuevo sistema de seguridad que registrará la entrada y salida de al menos 24 millones de personas al año. «Nuestras fronteras siguen abiertas a los visitantes, pero cerradas a los terroristas», afirmó ayer el secretario de Seguridad Nacional Tom Ridge, que se desplazó hasta el aeropuerto internacional de Atlanta a recibir a los primeros fichados, en un gesto propagandístico que trata de quitarle hierro a un programa que ha desatado todo tipo de críticas. Países como Brasil han reaccionado a las exigencias norteamericanas fichando a su vez a todo estadounidense que pise sus tierras y las organizaciones de derechos civiles estadounidenses también se han quejado ya que dudan de como se vaya a manejar la confidencialidad de los datos que ahora tendrá el gobierno norteamericano. De momento, sólo los turistas de 27 países europeos, junto a Canada y Japon, están exentos del proceso, ya que sus ciudadanos no necesitan visado si entran como turistas por períodos inferiores a tres meses. Sin embargo, los viajeros de esos países, entre ellos España, que entren con visado (por motivos de trabajo, por ejemplo) sí serán sometidos al proceso. «Nosotros lo que hacemos es cotejar las huellas y las fotos con las que tenemos en las bases de datos de los consulados de todo el mundo. Por eso a los turistas exentos de visado no podemos cotejarlos pero a todo ciudadano que viaja con visado sí», explicaba ayer Jason Ahern. Pero eso sólo durará hasta que se impongan los nuevos pasaportes con información digitalizada que Estados Unidos solicitó a mediados de año y que en España entrarán en vigor dentro de aproximadamente un año. Entonces, nadie podrá salvarse de ser incluido en la base de datos estadounidense, que supuestamente sólo estará disponible para que el FBI la coteje con la de sospechosos de terrorismo u otro tipo de criminales. Durante el período de pruebas que comenzó en algunos aeropuertos hace apenas tres semanas se ha registrado un margen de error del 0,1% y según Jason Ahern, el sistema ha permitido el arresto de 21 personas, aunque ninguna relacionada con el terrorismo y sí con el trafico de drogas o delitos sexuales, según informes oficiales. Todos los puertos y entradas terrestres dispondrán antes de finales de año de los mismos sistemas de control que fueron inaugurados ayer.