Il Cavaliere extiende su imperio

Iñigo Domínguez ROMA

INTERNACIONAL

CORRADO GIAMBALVO

Crónica | Polémica ley audiovisual de Berlusconi Un negocio de más de un billón de euros. Eso supone para el primer ministro italiano la nueva ley que reforzará su dominio del mercado audiovisual italiano

03 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?n año después, Il Cavaliere parece haber ganado la batalla. El martes, el senado italiano puso fin a más de doce meses de disputa parlamentaria y aprobó una polémica ley que regulará el mercado audiovisual y que entra de lleno en el conflicto de intereses del primer ministro, Silvio Berlusconi, el hombre más rico de Italia y el mayor empresario del sector en el país. La ambiciosa reforma redibuja los límites a la concentración de empresas y a la propiedad de medios informativos. En general, estas barreras se elevan y se amplía el campo de acción para el imperio mediático de Berlusconi. Según algunos expertos, puede incrementar sus ingresos en un billón de euros. Claro que, para extender sus dominios mediáticos, el primer ministro ha tenido que faltar a su palabra. Y es que el líder de Forza Italia se comprometió a poner remedio al riesgo de una mezcla de intereses privados y públicos nada más llegar al poder, hace ya dos años y medio, pero no ha hecho tal cosa y la anomalía vive ahora su momento culminante. A la oposición, que calificó la norma como «anticonstitucional» y un «peligro para la democracia», sólo le queda la esperanza de una posible intervención del presidente de la República. Carlo Azeglio Ciampi mantiene un tenso pulso con Berlusconi y su firma (que debe llegar antes de 30 días) es el último trámite para que la ley entre en vigor. Varias voces le han pedido que ejerza su poder de veto y para presionarle ya se han convocado manifestaciones en todo el país. La nueva ley Gasparri, bautizada así en honor del ministro de las Telecomunicaciones, Maurizio Gasparri, ha sido criticada incluso por la entidad que vela por la competencia: «Digamos que el texto no tiene olor de santidad», dijo su presidente. Anuncio de dimisión La propia directora de la RAI ha anunciado que dimitirá el día que se apruebe el texto. Mientras crecen las críticas, el Gobierno sigue impasible y asegura que era necesario regular el mercado para adaptarlo a las nuevas tecnologías, sobre todo la televisión digital. «Abre el mercado y garantiza el pluralismo», ha dicho Gasparri. Claro que el mercado está dominado por las tres cadenas privadas propiedad de Berlusconi, que se sitúan como principales beneficiarias de la medida. Al primer ministro le llegaba ayer una buena noticia: la Comisión Europea anunció que no investigará la nueva ley audiovisual. No será Europa la que ponga freno a la ambición del Il Cavaliere.