Irak tampoco tenía viruela

Bárbara Celis D'Amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

JIM WATSON

Reportaje | Las armas biológicas de Sadam, en entredicho Seis científicos norteamericanos han buscado sin éxito durante tres meses evidencias sobre el uso del virus con fines bélicos por parte del régimen de Bagdad

19 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Un laboratorio cubierto de telarañas, aparatos reducidos a juguetes inofensivos tras el paso de los inspectores de la ONU y un puñado de científicos asustados que jamás trabajaron con el virus de la viruela. Esos son los resultados preliminares de la investigación llevada a cabo en Irak por el llamado Team Pox. Seis científicos norteamericanos han buscado sin éxito durante tres meses evidencias sobre el uso del virus de la viruela con fines bélicos por parte de Sadam Huseín. Los resultados de su investigación, que aún no se han hecho públicos oficialmente, caerán como una losa sobre la ya mermada credibilidad de la Administración Bush, que durante un año asustó al mundo con la amenaza de las armas biológicas que supuestamente poseía el líder iraquí y que fueron el principal argumento para invadir el país. «No hemos encontrado pruebas físicas o evidencias que sugieran que Irak estaba produciendo el virus de la viruela o que lo tuviera almacenado», afirmó ayer uno de los miembros del Team Pox. A pesar de que Sadam negó estar en posesión del virus, de que los inspectores de la ONU tampoco pudieron en su día demostrar lo contrario y de que seis meses después de la invasión nadie ha sido capaz de probar las acusaciones norteamericanas, el vicepresidente Dick Cheney se atrevió a decir el pasado domingo: «Se han encontrado dos camiones, centros móviles biológicos que se podían utilizar para producir ántrax, viruela o cualquier cosa». Sin embargo, dos agencias gubernamentales ya lo han negado. No obstante, las declaraciones de Cheney se pueden añadir a la larga lista de frases demoledoras que sin estar fundamentadas en ninguna evidencia fueron pronunciadas a lo largo de este año por miembros del Gobierno Bush para acusar a Irak de planear ataques biológicos contra todo el planeta. En febrero del 2003, ante la Asamblea General de la ONU, el secretario de Estado, Colin Powell, afirmó: «Irak tiene medios para desarrollar la viruela». Más tajante aún fue el secretario de Salud, Tommy Thompson, en noviembre del 2002, cuando afirmó: «Tiene que haber un plan por si vamos a la guerra con Irak, y si hay una epidemia de viruela tendremos que estar preparados». Pero el miedo al bioterrorismo comenzó inmediatamente después del 11-S. Fue entonces cuando la Administración Bush empezó a anunciar ataques apocalípticos que se tradujeron en un gasto de más de 400 millones de dólares para comprar vacunas contra el temido virus, erradicado del planeta en 1980. Mientras las empresas farmacéuticas se frotaban las manos ante la decisión del presidente de vacunar a toda la población (260 millones de estadounidenses), el plan inicial de inmunizar a 500.000 empleados de los servicios de salud nacional fracasaba ante la negativa de muchos a inyectarse algo con demasiados efectos secundarios. Sin embargo, todo el personal militar fue vacunado obligatoriamente antes de la guerra contra Irak y, en medio del frenesí que se apoderó de muchos países ante la supuesta amenaza iraquí, hasta España compró dos millones de dosis, mientras que Alemania encargaba 60 millones. A pesar de las acusaciones, una vez invadido Irak, EE. UU. no organizó grupos especializados para encontrar el virus de la viruela cuando emprendió la búsqueda de evidencias sobre armas de destrucción masiva. «No teníamos suficiente personal», afirmó el coronel Michael Slifka. El Team Pox se formó de modo casi autónomo, por biólogos y virólogos asombrados ante la inexistencia de un grupo especializado. Los resultados de su investigación añadirán más leña al fuego. Sin ni siquiera conocer al informe, el candidato demócrata Edward Kerry clamaba el jueves: «Los motivos para atacar Irak son un fraude que se inventó en Tejas (la tierra de George W. Bush)».