Crónica | Ola de asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez En los últimos diez años, más de 300 jóvenes fueron asesinadas en el estado mexicano de Chihuahua sin que se hayan resuelto la mayor parte de los crímenes
03 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ciudad Juárez es un pedazo de México fronterizo con Estados Unidos en el que habitan más de un millón de personas y donde la muerte acecha a las mujeres. Desde hace diez años, han sido asesinadas unas 370, según Aministía Internacional, y de ellas al menos 137 habían sido agredidas sexualmente antes de morir. Muchas, ni siquiera pudieron ser identificadas, por la tardanza de las investigaciones forenses. El tópico dibuja Ciudad Juárez como un lugar de pobreza e incultura, que no faltan, y de fracasados que no logran pasar a Texas. La localidad tiene universidad, como también tiene bares de mala muerte y picaderos de heroína (el 10 % de la población es adicta) y por cada escuela hay cinco bares. En otro tiempo fue utilizada por el gángster Al Capone para contrabandear con licor. Hoy huele sobre todo a cadáveres, mujeres que son violadas, asesinadas y descuartizadas y cuyos casos continúan sin resolverse. Y en su camino arrastran abogados tiroteados. A pocos importa. Muchas son jóvenes llegadas de otras partes depauperadas del país, o de otros, en busca de un puesto de trabajo en las fábricas de ensamblajes. Causas Sobre las causas de tanto homicidio se ha hablado mucho. Desde la utilización-provocación de minifaldas hasta que se ha perdido la fe en la virgen de Guadalupe, desde hipótesis de tráfico de órganos a implicaciones de militares de Estados Unidos, pasando por la participación de bandas satánicas, de policías y de trata de blancas, de narcotráfico y de violencia familiar. De todo se dijo, pero nada se verificó. Este año se ha levantado la voz a nivel internacional para llamar la atención de las autoridades competentes, quienes, por indiferencia, negligencia o incapacidad, no han puesto todos los medios a su alcance para evitar que Ciudad Juárez siga llorando sangre. El presidente Vicente Fox ha sido criticado por ello. Llegó a decir que el grado de impunidad en Ciudad Juárez no es elevado. Lo cierto es que a medidos de agosto se creó una fiscalía mixta para investigar los homicidos de mujeres en el estado de Chihuahua, al que pertenece Juárez. Y en su tercer discurso de Gobierno, el pasado lunes, encendió otra luz al anunciar la creación de un comisionado que investigue los crímenes en esa zona. Es tanta la paranoia que a algunas jovencitas les cortan el pelo para evitar que coincidan con el perfil de víctima: cabello largo, joven y pobre. Así lo explica Karla, una muchacha que vive entre rastreadores de huesos. Esos voluntarios que se autodenominan Mosqueteros o Zorros del Desierto y que son precisamente eso, rastreadores de huesos. Buscan cadáveres en el desierto ante el abandono oficial y sólo con el objetivo y la esperanza de que las muertas regresen a casa. Otro soplo de esperanza procede de la reciente reforma del Código Penal y el de Procedimientos Penales del Estado, que pasa a establecer hasta 60 años de prisión para quien cometa homicidio en perjuicio de mujeres y menores de edad, y permitirá acumular penas. Ahora la pelota pasa al tejado de la policía, la que, como dice Cipriana Jurado, del Centro de Información y Solidaridad Obrera, tendrá que profesionalizarse, ya que las investigaciones son poco serias. El informe del Instituto Chihuahuense de la Mujer es escalofriante. Botón de muestra: en los crímenes sexuales, la mayoría de las víctimas no había cumplido los 21 años, y se desconoce el lugar de origen de más de la mitad de ellas.