Entrevista | Inocencio Arias Antes de que el Gobierno ordenara su silencio y lo devolviera a Nueva York, el diplomático exasperó con sus comentarios a los miembros del «gabinete Aznar».
13 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Inocencio Arias (Albox, Almería, 1940) tiene a sus espaldas más de 36 años invertidos en su carrera de diplomático. Destaca por su defensa de la doctrina de los Estados Unidos y piensa que los españoles acabarán por comprender los lazos con aquel país. Esta entrevista fue realizada antes de su marcha a Nueva York. -Calificaría esta presidencia con notable. Aunque siendo realistas, creo que no cambian muchas cosas siendo una potencia media. Por primera vez reunimos a los miembros del Consejo de Irak en la ONU. También se aprobó la resolución del Sáhara, que da un espaldarazo claro al Plan Baker y a la futura autonomía, que es lo que España sostenía. -Defiende que el envío de tropas a Irak es necesario. ¿Por qué lo considera así sabiendo el riesgo que existe? -España no podía quedar fuera. Nuestro país prometió su apoyo a Estados Unidos y a la coalición, y hubiera sido una falta de seriedad dar la espantada en el último minuto. El que nuestras tropas se desplazasen a Irak era una consecuencia lógica. Sin embargo, en un país como Irak no se puede descartar un incidente. Un golpe a la coalición tiene una gran repercusión mediática. -¿Le parece normal que la clase política hable ya de soldados españoles muertos cuando acaban de aterrizar? -Los grupos políticos que están en contra de la participación de España en la guerra están prosiguiendo la línea de oposición que hacían durante el conflicto, pero creo que hubiera sido una falta de coherencia si no se hubiese tomado esta postura. -La oposición ha pedido enviar cascos azules en lugar de tropas de cada país. -Posteriormente será lo que haya que hacer, pero no mañana mismo. Por ahora Estados Unidos debe establecer la seguridad en el país. -Kosovo e Irak han resquebrajado el prestigio del Consejo de Seguridad. ¿No cree que son necesarios cambios urgentes? -El consejo ha estado herido de muerte en varias ocasiones y siempre ha resucitado. Es cierto que hay varias cosas que el consejo debería actualizar y no lo va a hacer, como ocurre con el recorte del problemático derecho a veto. -Hasta que no aparezcan las anunciadas armas de destrucción masiva, ¿cree que gobiernos como el de Blair o el de Bush estarán en descrédito constante ante su ciudadanía? -Sólo parcialmente. Es cierto que la popularidad ha caído pero siguen teniendo índices de confianza bastante amplios. En EE.UU. la opinión publica sigue pensando que Bush hizo bien en intervenir. Que se encuentran las armas, fantástico, que no se encuentran, da igual. En Europa se percibe como un capricho de Bush, lo que creo no corresponde a la realidad. Pero sí es verdad que si no aparecen estas armas, la intervención militar en Irak se pondría en tela de juicio porque fue el argumento principal. -En España la opinión publica se posicionó claramente en contra, pero este hecho no supuso un desgaste para el PP, ¿a qué cree que fue debido? -No tengo elementos de juicio para evaluar la incidencia de la intervención en Irak con las elecciones. Pienso que no afectó lo que se esperaba, aunque sí es cierto que influyó algo al gobierno.