El Eurocuerpo abrió el desfile del 14 de Julio
14 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente francés, Jacques Chirac, afirmó ayer que el proyecto de Constitución elaborado por la Convención sobre el futuro de Europa debe ser «la base misma de la reforma» que adoptarán los países de la UE. En el aniversario del magnicidio fallido contra él por un joven neonazi, el jefe del Estado presidió el desfile del 14 de Julio, fiesta nacional gala, en medio de fuertes medidas de seguridad. En los campos Elíseos hubo este año más policías que tropas: 4.750 agentes frente a 3.840 militares. Los 170.000 espectadores fueron sometidos a estrictos registros y a un dispositivo de vigilancia inusitado. La Europa de la Defensa, que ha progresado pese a las divisiones en la crisis iraquí, ocupó ayer el lugar de honor en los actos. Más de 140 soldados del Eurocuerpo, incluidos 31 españoles, encabezaron el desfile con las banderas de los cinco países que lo integran: Francia, Alemania, Bélgica, España y Luxemburgo. Tradicional entrevista En la tradicional entrevista televisiva del 14 de Julio, Chirac alabó el inesperado resultado de la Convención de «equilibrio, visión de futuro e inteligencia», aunque no contiene «todo» lo que deseaba Francia. Además consideró una gran victoria la prevista inclusión de la excepción cultural en la futura Constitución europea ya que «éramos el único país que tenía esa exigencia». El presidente francés abogó por instaurar «modalidades provisionales de flexibilización» del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Puntualizó que no se trata de modificar la exigencia de limitar al 3% el déficit público de los países de la eurozona -que Francia y Alemania incumplen- sino de «discutir y hallar una solución coherente con el imperativo de la estabilidad y que permita no disminuir el crecimiento». El caso Bové Por otro lado, Chirac justificó su decisión de no indultar al líder campesino José Bové y sólo concederle una gracia parcial de dos meses porque «actuar de forma brutal, contraria a la ley y reincidir no es conforme a la idea que tengo de un Estado de derecho». «Los sindicalistas son franceses como los demás y esa vocación no les da derecho a violar la ley», dijo. Unas 300 personas se reunieron al pie de la torre Eiffel en una merienda a favor de Bové, que permanecerá en la cárcel hasta Navidad.