La medida excluye a los que tengan delitos de sangre y a terroristas El Kremlin calcula que beneficiará a 300 agentes de seguridad y a mil independentistas
06 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Pese a que son muy pocos los que creen que vaya a servir para algo, la Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso) adoptó ayer, viernes -en tercera y definitiva lectura- una ley de amnistía propuesta por el presidente ruso, Vladímir Putin, dentro de un paquete de medidas que pretenden normalizar la situación en Chechenia. El documento obtuvo 352 votos a favor, 25 en contra y una única abstención. Los diputados dieron luz verde a la iniciativa del Kremlin mientras en el Cáucaso Norte se recrudece la violencia. El saldo del atentado suicida perpetrado el jueves por una joven en Mozdok (Osetia del Norte) contra un autobús de militares rusos se eleva ya a la cifra de 19 muertos y una quincena de heridos. La amnistía aprobada por la Duma alcanzará a todas aquellas personas que cometieron delitos a partir del 12 de diciembre de 1993, tanto en Chechenia como en la vecina Ingushetia. La medida deberá beneficiar a los separatistas que cesen la resistencia y depongan las armas antes del próximo 1 de septiembre, pero también a los militares rusos acusados de haber cometido atrocidades. Se calculan que serán 1.000 chechenos y unos 300 rusos los amnistiados. Limitaciones Por el contrario, a la amnistía no se podrán acoger los cabecillas rebeldes, los mercenarios extranjeros, ni tampoco aquellos que hayan asesinado, secuestrado, violado, realizado atracos a mano armada o cometido «otros graves delitos». La imprecisión del término «delito grave» en una situación de guerra y la desconfianza en cualquier tipo de iniciativa que parta de Moscú hace poco probable que la guerrilla independentista vaya a apresurarse a entregar las armas. En lo que coinciden la mayoría de los grupos parlamentarios reformistas de la Duma es en que la medida va a favorecer más a los criminales de guerra rusos que a los chechenos. Hasta el diputado checheno pro ruso, Aslambek Aslajánov, admite que los separatistas que se acojan a la amnistía terminarán sucumbiendo víctimas de la venganza de sus propios compañeros, por traicionarlos.