La embajadora cubana justifica las ejecuciones con el combate al asedio

La Voz AGENCIAS | MADRID

INTERNACIONAL

CHEMA MOYA

Rajoy acusó al régimen castrista de aprovechar la guerra de Irak para hacer «una purga» Allende aseguró que los disidentes fueron condenados por violar leyes, no por su obra intelectual

15 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La embajadora de Cuba en España, Isabel Allende, criticó ayer en Madrid a los políticos españoles que utilizan el tema cubano para «ganar votos», y aseguró que, «hasta ahora», ningún Gobierno u organización internacional ha comunicado a las autoridades de la isla su intención de tomar medidas para «dejar de comerciar, invertir o romper relaciones diplomáticas» por la reciente ejecución de tres personas que secuestraron una lancha para huir a EE.UU. Respecto a esa medida, la embajadora subrayó que el régimen de Castro «se ha visto en la necesidad de adoptarla con carácter excepcional» por las «condiciones de particular asedio» a las que está sometido su país por Estados Unidos. Asimismo, recordó que hay 83 países «retencionistas» -aquellos que contemplan la pena de muerte-. Y se preguntó qué haría España con esos países si rompe las relaciones diplomáticas con Cuba. Sobre las condenas contra unos 70 disidentes, Allende aseguró que «a ninguno se les ha procesado por sus poemas o su obra intelectual». «Todos han sido procesados por el delito de colaborar con la aplicación de la Ley Helms-Burton, que se conoce en nuestro país como la ley de la esclavitud», sentenció. En este sentido, aseguró que la denominación de disidentes «está acuñada con la misma intención manipuladora que la de los daños colaterales» de la guerra de Irak. «Se utiliza para encubrir a estos ciudadanos que violaron las leyes y trabajaban para una potencia extranjera». Al ser consultada sobre si ha afectado a las relaciones bilaterales el apoyo del presidente del Gobierno, José María Aznar, a la coalición internacional liderada por Estados Unidos en la guerra contra Irak, Allende aseguró que la relación con Cuba «es positiva», y recordó que el comercio exterior con España es el primero para Cuba y el cuarto para España en América Latina. Por su parte, el vicepresidente primero español, Mariano Rajoy, acusó ayer al régimen cubano de aprovechar la guerra de Irak para realizar «una auténtica purga», en relación a las ejecuciones y a las condenas a varios destacados opositores en la isla. E insistió en que tanto por parte de la Unión Europea como del Gobierno español ha habido una «condena clara y contundente» a estos hechos. «Realmente no me sorprende nada de esto», añadió Rajoy, para quien Cuba, como dictadura comunista, es «un auténtico anacronismo». «Lo que es Castro ya lo sabemos todos», dijo, por lo que defendió que cuanto mayor sea la presión internacional y de Naciones Unidas, «mejor», pero descartó que se vaya a producir una intervención militar en la isla.