Las oenegés tratan de agilizar los envíos para que lleguen antes a las zonas más necesitadas Unicef denuncia una situación de «extrema urgencia», especialmente para los niños de Basora
29 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El miedo y la sed pesan demasiado entre los habitantes de la región meridional de Safwan, de donde han desaparecido los retratos de Sadam Huseín; aunque los soldados aliados tampoco son bien recibidos. Algunos consideran que durante la égida de Sadam se vivía mejor «al menos teníamos agua para cultivar y comida», dicen; mientras que otros, atemorizados, prefieren no hablar.«Tenemos comida. Semanas antes de la guerra se repartieron raciones dobles de comida; lo que no hay es agua ni para consumir ni para regar», cuenta Kazem Aziz, un joven recolector de 20 años.«Los norteamericanos han traído cosas buenas y cosas malas», dice lacónico Wadeh Abderrahim, un anciano que enseña a recitar el Corán (libro sagrado de los musulmanes) en la zona.Más beligerante es la posición de Abu Baya, un hombre que el viernes se acercó hasta las afueras de Safwan en busca de alguna de las 1.500 raciones de comida que la Media Luna Roja llevó a la población iraquí de la zona, en medio de un gran caos organizativo para el reparto. «La gente tiene miedo, y no hambre. No nos gusta ver a soldados extranjeros armados en nuestro país, y nos molesta cada noche el ruido de sus aviones», dice, mientras busca desesperadamente un teléfono y un cigarro.Las agencias de asistencia, conmovidas por las escenas que se vieron cuando los kuwaitíes llevaron el primer cargamento con alimentos al otro lado de la frontera, están tratando de asegurar que los envíos lleguen primero a los más necesitados. «La situación en Basora es de extrema urgencia, especialmente para los niños», dijo Geoffrey Keele, del Fondo de NacionesUnidas para la Infancia (Unicef). «Hay una convergencia de factores de riesgo que pueden llevar a la debilidad y a la muerte, particularmente con el clima caluroso acercándose. Si estás desnutrido eres más vulnerable y si no tienes agua limpia eres presa de las bacterias», explicó. Alimentos bombardeados Varios depósitos de alimentos retenidos en Basora (sur de Irak) para su distribución fueron destruídos el viernes por bombardeos británicos, según informó ayer el ministro iraquí de Comercio, Mohammad Mehdi Saleh, citado por la televisión qatarí Al Jazira. «Bombardearon depósitos de víveres, destruyendo toneladas de productos alimenticios importados en el marco del programa petróleo contra alimento», declaró Saleh. El ministro iraquí agregó que «reservas de 151 toneladas de leche para bebé habían sido destruídas durante los bombardeos». Por otra parte, diez camiones cargados con medicamentos que el Gobierno de Jordania donó a la Media Luna Roja iraquí cruzaron ayer la frontera con dirección a Bagdad, informó el gobierno de Aman en un comunicado. Los camiones se suman a otros siete que salieron el viernes de Amán.