La operación, en la que también se desmanteló un molde, es considerada «injusta» por Bagdad Irak apuró hasta el último momento para cumplir la exigencia de Blix
01 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.En lo que constituye la concesión más sustancial y comprometida que Irak hace a la ONU, ya que supone un duro golpe para su sistema defensivo, militares iraquíes procedieron ayer a destruir los primeros cuatro misiles Al Samud 2, cuyo alcance, a juicio de los inspectores, supera el límite de los 150 kilómetros que establece la resolución 687 del Consejo de Seguridad de la ONU. El desmantelamiento de los cohetes, así como el de un molde que se utiliza para fabricarlos, estuvo supervisado por expertos de la Comisión de Inspección, Vigilancia y Verificación (Unmovic). De esta forma, el régimen de Sadam Huseín cumple con la última la exigencia planteada por el jefe de la Unmovic, Hans Blix, aunque lo haya hecho a regañadientes y apurando el plazo hasta el último momento. Este cumplimiento ahondará aún más el abismo en del Consejo de Seguridad entre los países que proclaman la necesidad de intervenir militarmente para desarmar a Sadam y los que opinan que es necesario dar más tiempo a los inspectores. Ayer por la mañana, se reunieron en Bagdad los expertos de la ONU, encabezados por el «número dos» de la Unmovic, el griego Demetri Perricos, con representantes del Gobierno iraquí, liderados por el general Amer Al Saadi, consejero militar de Sadam, para coordinar los trabajos de desmantelamiento. Al término del encuentro, Perricos reconoció que las conversaciones habían sido «un éxito». El portavoz de los inspectores, Hiro Ueki, admitió que Irak está demostrando un grado cada vez más elevado de colaboración. Al Saadi considera que obligarles a destruir los misiles ha sido una medida «injusta», dictada por consideraciones «políticas, no técnicas». Por la tarde, los inspectores se trasladaron al campamento militar Al Tayi, a unos 20 kilómetros al norte de Bagdad, en donde un «bulldozer» aplastó cuatro misiles, según Perricos. Expertos de la ONU desenterraron después un molde que se usa para fabricarlos y también fue demolido. Según Uday Al Tayé, portavoz del Ministerio de Información iraquí, en el país hay cien misiles de ese tipo que serán desmantelados «en los próximos días». Los inspectores entrevistaron además a un científico relacionado con la producción de armas biológicas y a un experto en misiles, sin la presencia de ningún representante del Gobierno iraquí.