EE.UU. minimiza el lanzamiento del misil por parte de Corea del Norte
INTERNACIONAL
Incluso anunció que iba a reanudar su ayuda alimentaria, interrumpida en diciembre El presidente ruso se ofrece a mediar entre la Casa Blanca y el régimen de Pyongyang
25 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, consideró ayer «extraño» el lanzamiento por parte de Corea del Norte de un misil y afirmó en tono de broma que debe ser la manera de celebrar que Corea del Sur tiene nuevo presidente. Pyongyang lanzó el lunes un misil de corto alcance que cayó en el mar del Japón, horas antes de que Roh Moo Hyun tomara posesión como nuevo presidente surcoreano, en un episodio al que Washington trató de minimizar. Presente en la toma de posesión de Roh, el secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell, manifestó que se trató de «un tipo de examen bastante inocuo». Ari Fleischer fue más allá e ironizó al respecto: «Lo habitual cuando se celebra una toma de posesión es que otros países envíen flores o a dignatarios. Corea del Norte envió un misil de crucero». El portavoz fue preguntado si la Casa Blanca se toma a risa lo ocurrido, a lo que respondió que «nada de esto es un asunto para reirse, pero es parte de una norma de extraño comportamiento que ha llevado a Corea del Norte a su profundo aislamiento del mundo». Pese a todo, Estados Unidos anunció ayer la reanudación de su ayuda alimentaria a Corea del Norte, suspendida en diciembre, a pesar de la confrontación con Pyongyang sobre sus ambiciones militares. Powell precisó que su país enviará 40.000 toneladas de productos agrícolas este año a Corea del Norte y está dispuesto a añadir otras 60.000 toneladas. Oferta del Kremlin El Kremlin ofreció a Seúl convertirse en un puente de diálogo entre Pyongyang y Washington y opinó que el lanzamiento del misil norcoreano no vulnera la ley internacional ni amenaza la seguridad de la región. El presidente Vladímir Putin felicitó a su colega surcoreano, Roh Moo-hyon, con motivo de su investidura y le expresó la «preocupación» de Moscú por el «incremento de la tensión en la península coreana debido al problema nuclear de Corea del Norte».