La guerrilla hizo explotar un coche bomba en uno de los clubes más exclusivos de la capital colombiana -Diez españoles que estaban en el centro social resultaron contusionados
08 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La explosión de un coche bomba cargado con unos 150 kilos de explosivos reventó a las 8 de la noche del viernes (madrugada de ayer en España) uno de los más exclusivos clubes sociales del norte de Bogotá dejando 33 muertos y unos de 160 heridos, entre ellos diez españoles. El coche bomba fue colocado en el estacionamiento de cuatro plantas anexo al complejo social. Las autoridades colombianas y el Departamento de Estado de EE.UU. responsabilizaron a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) del atentado, el peor de los cometidos por la guerrilla en Bogotá. En el momento de la explosión, unas 600 personas se encontraban en el Club El Nogal, entre ellas varios niños que celebraban un cumpleaños (ayer fue rescatada con vida una niña de 12 años). La mayoría de las víctimas se encontraban fuera del edificio de trece plantas. El presidente Álvaro Uribe inspeccionó horas después la zona del atentado, acompañado de su ministra de Defensa, Marta Lucía Ramírez, y pidió «ayuda para derrotar al terrorismo». «El mundo no debe tener más indulgencias, no más complicidad ni blandura con los terroristas», añadió Uribe. Para el director del Grupo Antiterrorismo de la Fiscalía General, Germán Camacho, «no hay duda de la responsabilidad de las FARC» en la acción criminal. Precisamente el viernes fueron encontrados en una vivienda del oeste de Bogotá cinco morteros listos para cometer más atentados. Recompensa El alcalde bogotano, Antanas Mockus, ofreció una recompensa de 170.000 euros por información acerca de los responsables del atentado, supuestamente guerrillas urbanas de las FARC. Uribe aprobó de inmediato la oferta. La explosión en el club, que tiene 2.300 socios y donde se encuentran varios restaurantes, salones de juegos y de conferencias, gimnasios, una piscina y alojamientos, se sintió en una vasta zona de la ciudad. En la residencia del embajador de España, que se encuentra en las inmediaciones del lugar del atentado, se sintió con fuerza la explosión, aunque no causó daños. Fuentes diplomáticas señalaron que diez españoles, que se encontraban en el club, resultaron con heridas leves e intoxicación por humo.