El frío batió todas las marcas en la provincia de Moscú, donde la noche del martes al miércoles se registraron 37 grados bajo cero, mientras las centrales térmicas trabajaban al borde de su capacidad para garantizar la calefacción a sus habitantes. Seis personas murieron ayer congeladas en las calles, con lo que ascienden a 239 las víctimas mortales por hipotermia en la capital rusa desde que comenzó el frío en otoño El Servicio Meteorológico de Moscú comunicó que la mañana de ayer fue la más fría en la capital en lo que va de invierno, con temperaturas de poco más de 30 grados centígrados bajo cero. Junto a la Universidad Estatal, en las colinas de los Gorriones, los termómetros marcaron hasta 31,4 grados bajo cero, mientras que en la localidad de Cherusti, al sur de Moscú, llegaron a los 37 bajo cero. Decenas de miles de automovilistas no pudieron ayer arrancar sus vehículos, con los motores atenazados por el aceite congelado. La ola polar afecta a casi toda Rusia, desde el extremo oriente hasta San Petersburgo con temperaturas de entre 30 y 40 grados bajo cero. En la isla de Sakhaline, en el extremo oriente, seis personas murieron a causa de una tempestad de nieve que duró tres días. El golfo de Finlandia se encuentra prácticamente congelado, por lo que es posible llegar caminando de San Petersburgo a Estocolmo. Una situación que se da una vez en cien años.