La primera marcha del año contra Chávez termina con once heridos

Milagros López COLPISA | MÉXICO

INTERNACIONAL

03 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

«La Gran Batalla» fue la consigna de la primera marcha del año de la oposición al presidente venezolano Hugo Chávez y a punto estuvo convertirse en tal, ya que se produjeron enfrentamientos con oficialistas y finalmente fue disuelta por la policía. Los antichavistas, tras el respiro de los dos días anteriores pero decididos a sacar al mandatario del poder, volvieron a tomar ayer las calles de Caracas. Fueron dispersados cuando se dirigían al Fuerte Tiuna, la principal base militar de la capital, para pedir el apoyo de las Fuerzas Armadas y la liberación del general Carlos Alfonso Martínez, uno de los 150 militares de alto y medio rango que pronunciaron su desobediencia en la plaza Francia de Altamira, en arresto domiciliario en su piso del conjunto castrense desde el pasado lunes. La manifestación salió de tres puntos de la capital para concentrarse en el paseo de los Próceres, avenida en la que se celebran los principales desfiles militares y acceso obligado al Fuerte Tiuna. En el itinerario se atraviesan algunos territorios de simpatizantes chavistas, que esperaban el paso de los manifestantes con pancartas y gritos a favor del polémico mandatario y arrojando piedras, botellas y petardos. La Guardia Nacional dispersó con gases lacrimógenos a los opositores por acercarse a una zona militar y a los oficialistas por agredir a los manifestantes. Incidentes violentos El Gobierno prometió no efectuar detenciones de militares mientras permanecieran en la plaza de Francia. Pero Martínez fue arrestado por agentes de la policía política cuando se trasladaba a otro sector residencial de la ciudad para conversar con opositores y su captura desencadenó incidentes violentos entre los opositores y la policía. Entre los heridos provocados por los incidentes, nueve policías y dos civiles, se encuentra un joven voluntario de Defensa Civil que recibió un impacto de bala en el estómago cuando atendía a una mujer asfixiada por los gases lacrimógenos que lanzó la Guardia Nacional Mientras tanto, la mesa de negociación auspiciada por la Organización de Estados Americanos (OEA) y su secretario general César Gaviria, continúa su trabajo sin resultados concretos. Según el funcionario americano, el Gobierno y la oposición discutieron «agitadamente» sobre el referéndum consultivo sobre el futuro de Chávez. La oposición mantiene la fecha del 2 de febrero para su celebración. El Ejecutivo lo rechaza e insiste en convocar un referéndum revocatorio en agosto.