«Las próximas horas son decisivas para el Gobierno de Hugo Chávez»

La Voz

INTERNACIONAL

Bernal, uno de los colaboradores más estrechos del presidente, es adorado por los chavistas y odiado por la oposición, que le acusan de armar a los Círculos Bolivarianos.

13 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Freddy Bernal es alcalde de Libertador, el principal municipio de Caracas. Ex policía metropolitano, es el blanco habitual de las acusaciones de la oposición. Ahora, su figura ha vuelto a la polémica por su presunta relación con el autor de la masacre en la plaza Altamira. Una vinculación que él niega. -¿Puedo preguntarle sobre el caso de Joao De Gouveia? -Pregunte lo que quiera, como quiera y donde quiera. -A usted se le acusa de tener relación con esta persona, que es presuntamente el autor del tiroteo en la plaza Altamira, que causó tres muertos y más de veinte heridos. -El caso de De Gouveia es una acción criminal sobre un grupo indefenso de venezolanos que estaban protestando en la plaza Altamira contra el Gobierno de Chávez. Hasta ahorita, se han podido comprobar tres cosas. Primero, que el ciudadano sufre de esquizofrenia, paranoia psicópata y tiene unos profundos desequilibrios de carácter mental y emocional. Segundo, que vive desde hace tiempo en Venezuela, salió de aquí y regresó el día antes de la masacre a las 16.40 horas. Tercero, que llegó a Venezuela y fue a una peluquería, se cortó y se pintó el pelo. -Hay un vídeo en el que De Gouveia aparece a su lado. -Hubo un vídeo que fue expuesto y donde, presuntamente, ese señor aparece como a un metro del alcalde de Caracas. El vídeo es editado a las 12.17 horas. El señor Gouveia llega a las 16.40 horas, lo que significa que él estaba a trece horas de la República Bolivariana de Venezuela cuando presuntamente sale en el vídeo. ¿Qué significa esto? Que el vídeo es un arreglo tecnológico. Los investigadores han pedido el original para determinar quién y por qué lo monto. Hay otro elemento. El señor De Gouveia mide 1,68 metros, la prueba antropométrica certifica que la persona que presuntamente aparece en el vídeo mide 1,75. -La oposición advierte de que se prepara otra masacre. -Aquí hay un juego macabro. Los mismos que dieron el golpe del 11 de abril son los que han montado otro golpe de Estado. Los mismos militares que deberían estar presos, están en la plaza Altamira. El mismo señor Carlos Ortega -presidente del sindicato CTV-que llamó al pueblo a tomar Miraflores el 11 de abril y es responsable de la masacre, está allí. Carlos Fernández -presidente de la patronal Fedecámaras-, el sustituto de Carmona -que fue presidente de la República las 47 horas que duró el derrocamiento de Chávez-, está allí. Y los mismos partidos. No han cambiado el esquema. Convocan un paro que el primer día funcionó en un 40%, el segundo un 20%, el tercero un 10% y al cuarto día no había paro. Claro, una que otra gente ha cerrado, pues. Primero que no necesitan vender, pero el 95%, usted lo puede ver, está funcionando. -Si el paro es un fracaso, ¿por qué dura tanto? -Como fracasó el paro comercial, lanzaron la carta oculta, que es PDVSA -la empresa petrolera estatal-. Ahí estamos dando el debate desde hace días. En 48 horas lograron paralizar la producción de petróleo. Después comenzamos a retomar el control. Las próximas horas son decisivas para el Gobierno. Y también para la coordinadora golpista. Se están jugando su supervivencia. Todas las cartas que han sacado a la mesa, las hemos derrotado. Por más intentos que han hecho, la Fuerza Armada se mantiene con la Constitución. ¿Qué les queda? La carta de la violencia. -¿Es entonces irremediable la violencia en Venezuela? -Son horas peligrosas. Los sectores fascistas de la conspiración pretenden causar una acción de sangre para manejar la imagen en el exterior de que, ante la ingobernabilidad del país, hay que aplicar la carta interamericana de la OEA. -Le reprochan que piensa más en la revolución que en su municipio. -Venezuela vive un momento donde lo viejo no ha acabado de morir y lo nuevo no ha acabado de nacer. Estamos en un punto en el que la patria está a punto de parir un proceso real de participación ciudadana y la vieja clase política se niega a que eso pase. Como alcalde de Caracas tengo dos funciones. La primera, el mantenimiento y mejora de los servicios públicos, pero yo no puedo desvincular la acción de alcalde con mi compromiso con un proceso revolucionario de cambio en el país. -La pregunta es si hay sitio para los opositores en la Venezuela del cambio real. -Todos tenemos derecho a vivir en este país. Debemos entendernos y que ellos esperen el momento para que busquen la salida del presidente por la vía constitucional en agosto del 2003. El verdadero problema son los grandes medios de información. No encuentras un mensaje positivo. Aquí el partido de oposición son los cuatro canales privados, que estaban acostumbrados a que les dieran su cuota de poder. Chávez se negó y ahí empezó el enfrentamiento. -¿Es la revolución bolivariana castrocomunista? -Yo no he leído nunca a Marx ni a Engels. Ni los voy a leer. Decía Simón Rodríguez que copiar los modelos de la vieja Europa era equivocado para las nuevas repúblicas. Nuestro sistema político no es copia de ninguno. Es original y está basado en la democracia activa y en la participación popular. Somos amigos del Gobierno de Cuba, pero también del de Estados Unidos. El comunismo, bueno o malo, murió con la caída del Muro de Berlín. Se mantiene en China y en Cuba, con apertura económica. Respetamos estos modelos, pero no los compartimos. Nuestro modelo es democrático y de libre mercado.