Chávez pronostica un nuevo golpe y la oposición exige un referéndum sobre la continuidad del presidente -La OEA teme que la tensión ponga en peligro la paz en el país
26 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Venezuela vive una semana clave para su futuro. Una más en el escenario de máxima tensión en el que está envuelto este país latinoamericano. El panorama no puede ser peor. De un lado, el presidente Hugo Chávez ha intervenido militarmente la Policía Metropolitana -dirigida hasta ahora por el alcalde metropolitano de Caracas, un opositor-, ha ordenado que los tanques patrullen las calles de la capital y ha desafiado a sus detractores con su vehemencia habitual asegurando que no abandonará el cargo ni siquiera si pierde por un 90% de los votos el referéndum consultivo sobre su continuidad al frente del Gobierno. La Coordinadora Democrática -que engloba a distintos grupos de oposición- ha respondido con la convocatoria para el 2 de diciembre de una nueva huelga general, la cuarta que sufrirá el país en menos de un año. El paro busca forzar al mandatario a convocar o el referéndum o unas elecciones generales anticipadas. Un requisito al que ya se ha negado Chávez de antemano augurando un fracaso absoluto a un paro en el que él ve un intento de provocar un nuevo golpe cívico-militar como el de abril, en el que fue apartado de la presidencia durante 47 horas. La tajante negativa de Chávez a facilitar una salida electoral y negociada a la profunda crisis en la que está inmersa Venezuela supone un grave riesgo y no ha hecho más que radicalizar aún más las posturas de chavistas y opositores, ya de por sí extremadamente polarizadas. La situación podría llegar a ser insostenible si la oposición logra que la huelga general tenga carácter indefinido, una posibilidad que sin duda haría estallar por los aires el polvorín venezolano y que incluso podría provocar un conflicto armado en el país entre militares pro y antichavistas. La preocupación de Gaviria El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, comparte el temor a que el conflicto ponga en peligro la paz en Venezuela. En este sentido, ha solicitado a la Coordinadora Democrática que desconvoque la huelga del próximo lunes con el fin de no poner más trabas a las negociaciones que mantienen Gobierno y oposición con la mediación del propio Gaviria en un intento por buscar una salida pactada al conflicto. La situación no es nada alentadora. Chávez parece decidido a retar definitivamente a la oposición con acciones aún más radicales -incluida la detención de opositores- que colocarían a Venezuela aún más cerca del abismo.