Medellín, campo de batalla entre el Ejército y la guerrilla

La Voz AGENCIAS | BOGOTÁ

INTERNACIONAL

Uribe ordena la toma de los barrios en poder de los rebeldes Los combates han causado desde el miércoles más de 14 muertos y 30 heridos

17 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ordenó ayer la recuperación de los barrios marginales de Medellín, controlados por milicias urbanas de la guerrilla. Los combates entre el Ejército y los insurgentes han convertido a esta ciudad de dos millones de habitantes en un auténtico campo de batalla. La operación Orión, en la que participan desde el miércoles más de mil efectivos del Ejército, la Policía y los organismos secretos de seguridad, fue organizada para retomar el control de la Comuna 13, en poder de la guerrilla. El alcalde de Medellín, Luis Pérez Gutiérrez, dijo que Uribe dispuso el envío de las fuerzas especiales con la misión de no salir de los barrios populares hasta que se haya recuperado su control total. La operación está dirigida por el comandante del Ejército, general Carlos Alberto Ospina, y, según distintas fuentes, ha provocado entre 14 y 18 muertos, una treintena de heridos y 19 milicianos arrestados, así como la confiscación de armas de largo alcance, explosivos y uniformes militares. El general Ospina dio ayer un ultimátum a las milicias urbanas para que se rindan o se atengan a las consecuencias. «Definitivamente los vamos sacar de ese lugar. Ellos escogen cómo, vivos o muertos, pero los vamos a sacar», dijo el general a los periodistas. El alcalde confió en que los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) «entiendan que el Estado permanecerá en la zona para que se entreguen o salgan de allí». La Comuna 13 está formada por una veintena de barrios, aunque el alcalde subrayó que el conflicto no se debe a reclamaciones sociales, sino a la llegada de guerrilleros de zonas rurales que quieren trasladar el conflicto a zonas urbanas. En esta zona de Medellín, habitada por campesinos desplazados por el conflicto o la pobreza, la población fue víctima de un segundo traslado obligado dentro de la ciudad, esta vez por parte de las milicias. Las viviendas abandonadas por los habitantes extorsionados y amenazados por los milicianos fueron invadidas por y convertidas en guaridas y trincheras.