Los conservadores alemanes dan por perdidas las elecciones

Delia Millán BERLÍN

INTERNACIONAL

NORBERT FÖRSTERLING

Desánimo en la CDU/CSU, que lucha por recuperar el poder Los sondeos eran favorables a la derecha hasta antes de las inundaciones de agosto.

18 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los cristianodemócratas alemanes luchan por recuperar el domingo el poder perdido y por convertir al actual Gobierno roji-verde en «una nota a pie de página de los libros de Historia», pero la espectacular recuperación de los socialdemócratas y los verdes podría frustrar sus ambiciones. La Unión Cristianodemócrata (CDU) y su socio bávaro, la Unión Cristianosocial (CSU), llegan a las elecciones habiendo superado los traumas de perder el poder tras 16 años y del escándalo de las cuentas secretas de la CDU, que colocó a la formación al borde de la ruina financiera y de la desintegración política. A la vista de estos antecedentes, altos funcionarios de la CDU reconocen entre bastidores que, aunque los conservadores no ganen estas elecciones, el haber puesto en jaque a los partidos del Gobierno es ya toda una proeza. La CDU/CSU, que presenta como candidato común al jefe de la CSU y del gobierno regional de Baviera, Edmund Stoiber, oficialmente no da la batalla por perdida, pese a que los sondeos indican que los alemanes, tras favorecer durante meses la opción conservadora, podrían decidirse por la roji-verde. Pero tanto entre los dirigentes de los dos partidos como entre las bases se percibe desánimo, decepción y cierta irritación por la perspectiva de perder tan cerca de la meta. «Las inundaciones lo han salvado», comentaba indignado un seguidor de Stoiber, Felix Franz, en una fiesta organizada la semana pasada en Berlín por el gobierno regional de Baviera al referirse a la recuperación de Schröder en los sondeos. Las posibilidades de reelección del actual gobierno, que había caído a niveles mínimos en verano a consecuencia del empeoramiento de la situación laboral y económica y de una serie de escándalos menores, subió, en efecto, tras las inundaciones. También ha sido milagroso para el Gobierno de Schröder el conflicto de Irak.