El FBI someterá al detector de mentiras a varios congresistas

Joaquín Fernández NUEVA YORK | SERV. ESPECIAL

INTERNACIONAL

El FBI ha pedido a varios legisladores estadounidenses que se sometan a la prueba del detector de mentiras como parte de la investigación que se lleva a cabo sobre las filtraciones relacionada con los atentados del 11-S a medios de comunicación. La petición ha desencadenado la irritación de algunos congresistas. Las autoridades han enfatizado que las pruebas «son voluntarias» y que sólo servirán para descartar sospechosos. Según el diario The Washington Post , casi todos los miembros (37) de los comités de Inteligencia del Congreso han sido interrogados. Varios legisladores se han negado a someterse a la prueba, con argumentos que van desde la separación de poderes entre el Ejecutivo y Legislativo hasta la falta de fiabilidad de ese tipo de pruebas. Filtración Las autoridades están tratando de determinar quién filtró información a la cadena de televisión CNN acerca de que la Agencia de Seguridad Nacional interceptó el 10 de septiembre comunicados en árabe en los que se hacía una vaga referencia a inminentes atentados en territorio estadounidense. «Mañana es la hora cero», decían. La cuestión es que estos mensajes no fueron traducidos hasta el 12 de septiembre. La Casa Blanca considera que las filtraciones a la prensa minan la seguridad nacional y ponen en riesgo las investigaciones en curso sobre los atentados terroristas. El enojo de los congresistas es similar al que demostró en su momento el Gobierno cuando tuvo que dar la cara acerca de esa información. El Ejecutivo argumentó entonces que las conversaciones interceptadas no ofrecían pista alguna que pudiera prevenir los atentados.