España se opone a cualquier solución impuesta

IGNACIO TYLKO MADRID

INTERNACIONAL

Rechaza la propuesta autonomista de Estados Unidos España rechazó ayer la propuesta de Washington de que el Sahara Occidental se integre como autonomía en Marruecos. El Gobierno mantuvo su apoyo a cualquier acuerdo aceptado por las partes y su apuesta por un «arreglo duradero» al conflicto que logre «estabilidad» en la zona.

27 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Cabanillas declinó entrar a valorar la preferencia de Estados Unidos pero, de forma implícita, sí dejó muy claro que el Gobierno rechaza la posición de George Bush. 'España no ha cambiado su posición y sigue manteniendo cuatro puntos de vista fundamentales en relación al Sáhara Occidental', subrayó el Portavoz. Cabanillas aseguró que el Gobierno 'respeta' las resoluciones de Naciones Unidas y los trabajos de su Secretario General, Kofi Annan, que también defiende cualquier acuerdo que sea admitido por las partes litigantes y, por último, que apoya una 'solución duradera que lleve estabilidad a la región'. 'Con independencia de la postura de Estados Unidos, nosotros mantenemos la nuestra', remarcó Cabanillas, quien también reveló que este problema ha pasado de tratarse en el llamado 'Grupo de Amigos del Secretario General para el Sáhara Occidental, que integran Estados Unidos, Francia, Rusia, España y Reino Unido, a estudiarse en el seno de un 'grupo de expertos'. Referéndum El Gobierno volvió a manifestar que sus principios sobre el Sáhara se fundamentan en 'el Plan de Arreglo del año 1991', algo que, en opinión del ministro Portavoz, el 'Grupo de Amigos' ya conoce 'perfectamente'. Este Plan prevé la celebración de un referéndum de autodeterminación libre y democrático que, según recordó hoy el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, fue 'solemnemente aceptado por Marruecos y el Frente Polisario'. En esta misma línea, el embajador español ante la ONU, Inocencio Arias, afirmó que España no se siente 'muy cómoda' con cualquier arreglo que sea impuesto, ya sea la 'autonomía' o la 'partición', extremo que defiende a ultranza el Frente Polisario. El denominado 'plan Baker', un acuerdo marco por encargo de la ONU que al final nunca vio la luz, aplazaba durante otros cinco años el referéndum y ya planteaba la autonomía del Sáhara bajo soberanía de Marruecos, pero siempre que fuera aprobado como resolución de Naciones Unidas y no 'impuesto unilateralmente' al pueblo saharaui. Pero EEUU dio una vuelta de tuerca al conflicto y propuso ayer al Consejo de Seguridad que favorezca la opción de una autonomía para el Sáhara Occidental, integrada en Marruecos, y rechazó un referéndum de autodeterminación. Curiosamente, la iniciativa estadounidense tuvo lugar el mismo día en que se entrevistaron Bush y el rey de Marruecos, Mohamed VI, y es respuesta a la petición de Annan de resolver un contencioso que ya se prolonga durante 26 años. Sorpresa y división La tesis norteamericana generó cierta sorpresa en el 'Grupo de Amigos', toda vez que hasta ahora EEUU se había caracterizado por la discreción en el conflicto del Sáhara. Diversos expertos atribuyen este cambio de opinión a un intento de la Administración Bush por ganarse el apoyo de los países árabes moderados en el conflicto de Oriente Próximo y ante un hipotético ataque contra Irak. El secretario general de la ONU pidió en febrero pasado al Consejo de Seguridad que adoptara una decisión en un plazo de tiempo que vence el próximo lunes, aunque la mayoría de los diplomáticos confiaba, al menos hasta hoy, en que este período se extendiera en busca del consenso para el referéndum. Annan presentó cuatro posibilidades: un referéndum de autodeterminación, reactivar el proyecto de autonomía bajo administración marroquí, dividir el territorio -extremo rechazado de plano por Marruecos-, o reconocer el fracaso de Naciones Unidas y terminar con el mandato de la fuerza de la ONU (Minurso). De momento, el Consejo esta muy dividido y existe bastante escepticismo sobre el éxito de la última propuesta estadounidense. Los saharauis ya han rechazado con vehemencia esta posibilidad. Ahmed Bujari, representante ante la ONU del Frente Polisario, ha asegurado que 'la opción de una autonomía es totalmente rechazable' y confió en que no sea aprobada por el Consejo. Advirtió que el Frente Polisario se retirara de una negociación en la que defiende ser una 'nación separada'. La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui llegó más lejos y advirtió de que el Frente Polisario 'retomará las armas para volver a la guerra' si en la ONU se imponen las tesis favorables a Marruecos para que el Sáhara se integre bajo soberanía marroquí con una amplia autonomía.